Eau de Pep

Ovrebo huele a Pep, De Bleeckere huele a Pep, Bussacca huele a Pep, Frisk huele a Pep, Stark huele a Pep, Paradas Romero huele a Pep. Todos, sin saber cómo, se han impregnado de la fragancia de Guardiola.

Al más puro estilo “El Perfume”, Guardiola ha conseguido lo que todo el mundo creía imposible: que el Barça tenga opciones reales de Liga. Mientras él afirmaba que su equipo era incapaz de ganar la liga, creaba un entramado futbolístico que ha acabado con el Madrid. Al menos, de momento.
Los árbitros han caído como cayó la Iglesia en la película. Pero eso era fácil de prever. Los rivales han caído como el pueblo francés lo hizo en su momento ante tal fragancia. Y los guardias, que deben estar atentos y despiertos ante cualquier ataque, también cayeron ante Jean Baptiste Grenouille, como ha caído el Madrid en la trampa de Pep.
El personaje del perfume no asesinaba, solo buscaba la perfección. Guardiola no mata, ni miente, ni se equivoca, solo busca el fútbol total.
La Liga ya no está igual. El Madrid ya no se siente superior, el Barça vuelve a ser el mejor y la distancia parece ínfima. Pero, ¿tanto ha cambiado?
En la famosa rueda de prensa del “por qué”, Mou dijo que no estaba demasiado frustrado. Y había perdido 0-2 en la ida de unas semifinales de Champions. Ayer, empatando a 1 y sacándole al Barça 6 puntos a falta de 10 jornadas, sí lo estaba. Tanto, que ni siquiera salió a rueda de prensa. ¿Por qué? Que me diga un solo madridista que a principio de temporada no firmaba esta situación a falta de lo que queda. ¿Alguno? No. Entonces, ¿esta frustración a qué viene?
Lo preocupante para el Madrid no es que los árbitros piten dos faltas que no son o que el santo Casillas se coma dos libres directos en los últimos minutos. Lo preocupante es que una vez más ha escuchado a Pep. Y eso implica tener canguelo. El Madrid líder ha recibido la presión del título con los brazos abiertos, pero abiertos por el susto.
Guardiola lo avisó: “No ganaremos esta Liga”. Pues, como no, Guardiola tiene razón. El Barça no va a ganar esta Liga, la va a perder el Madrid. Y la va a perder (¡ojo!, si lo hace) porque ha dejado de creer, de jugar con alegría, de sentirse superior, de disfrutar del liderato. Y ha dejado de hacer todo esto para sentirse presionado, para jugar con el título en mente, pensando en el Barça que no afloja.
Si el Madrid se olvida de todo y piensa en sí mismo, es campeón. Pero si Mourinho sigue escuchando a Pep y transmitiendo esa “fragancia” a su equipo, el Madrid se va a volver loco, como le sucedió ayer, y la Liga se le va a escapar.
P.D. El árbitro de este vídeo es el mismo que ayer expulsó a cinco componentes del Real Madrid. Creo que el tío le tenía ganas a los blancos después de oler el perfume de Pep. Aquí os dejo cómo le impregnó Pep (y Xavi) en el Reyno de Navarra.

2 Response to "Eau de Pep"

Anónimo dijo...

Redondo, lo has clavao.
Felicidades
Patotito

Torrichano dijo...

Gracias, aún así, no se puede contentar a todos. Estoy recibiendo más críticas que halagos. No entiendo. ¿Por qué?

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