Cosas de fregonas

Cómo ganar un partido de ACB gracias a un chaval que no seca el suelo. Éste sería un buen nombre para un curso que se de en Fuenlabrada a todo aquel interesado en secar el suelo de un pabellón de baloncesto. Y es que el derbi regional, o eso les gusta pensar a los locales, se decidió por un resbalón de Oliver a falta de escasos dos minutos y con dos abajo el Estu.

El partido se desarrolló por los derroteros que todos esperábamos. El Fuenla jugaba a gusto, y cuando no lo hacía, se la daba a Batista para que este solucionara el problema. El Estu, en cambio, con la baja sensible de última hora de Caner-Medley, se aferró a su capitán cuando todo parecía acabado. Pero en absoluto lo estaba. A falta de 3 para el final, Oliver anotó un triple desde la esquina para poner el 63-63. La defensa estaba siendo la clave. Casimiro planteó una zona 2-3 que le hizo mucho daño a los de Maldonado y gracias a esta intensidad en defensa el Estu llegó al final con opciones. 
Sin embargo, todo se desvaneció cuando Oliver caía en el parqué del Fernando Martín. Es una jugada absurda, que pasa en el minuto 18 y luego nadie se acuerda. Pero esta sucedió en el 38 y con dos puntos de diferencia únicamente y siendo la jugada posterior a la pérdida un triple rival. El suelo llevaba un rato mojado, y aquel joven que luego celebró tan airosamente la victoria de su equipo tiene gran parte de culpa. La similitud es bien sencilla. Todos sabemos que en el antiguo Manuel Ruiz de Lopera, cuando el Betis iba por delante, los recogepelotas desaparecían. Lo de ayer fue igual, pero en el modo basket. Son triquiñuelas o acciones antideportivas, pero normalmente, sirven para ayudar al equipo local. Aún así, que se puede esperar de un pabellón como ese.

Finalmente, destacar la actitud de Estaban Batista. El "paraguayo" para la Demencia se encaró en incontables ocasiones con los aficionados del Estu. Y más de una, en la cara de los árbitros (a mi juicio, son acciones en las que una técnica es perfectamente legítima). El pívot fuenlabreño llevaba 15 de valoración al descanso. Durante el descanso, se volvió a picar con la afición rival, entrando en sus provocaciones y llegando a tirar hasta tres veces cuando todo su equipo ya estaba en su banquillo por el simple hecho de que la Demencia le vacilaba con que no la iba a meter. Estas acciones pueden sacarte del partido. Lo único que puedo decir es que el uruguayo acabó con 18 de valoración, tres más de lo que llevaba al descanso.

5-7 es el balance actual del Estu, a dos victorias del quinto y a dos victorias del duodécimo. La Copa sigue siendo una opción real, aunque cada vez más complicada. Habrá que seguir luchando.

P.D. Aquí os dejo el vídeo promocional del partido contra el Caja Laboral. ¡Merece la pena!

El Chelsea lo pone sencillo

Partido típico de Premier League el que enfrentó a Arsenal y Chelsea ayer en el Boxing Day. Ambos equipos partían con el objetivo de acercarse lo máximo posible al líder United. El Arsenal, con las recuperaciones de Van Persie y Cesc y la novedad de Walcott por Arshavin. El Chelsea, con lo de siempre.  Partía como favorito el Arsenal y así se demostró.

Resulta curioso apreciar las diferencias en el planteamiento de Wenger entre el partido de ayer y el de hace dos semanas que les enfrentó al United. Contra estos, se amilanaron. Ayer, en cambio, salieron a morder y obtuvieron su recompensa. El fútbol suele ser justo (y digo suele porque no siempre es así) y cuando juegas mejor, creas más ocasiones y si encima, tu rival comete fallos de alevines, lo normal es que te lleves los tres puntos.
Cesc mandaba sin ningún tipo de oposición y, el Arsenal, con su capitán al mando, iba directo hacia la victoria. Sin embargo, el primer gol no llegó hasta el final de la primera parte, en un barullo dentro del área que venía precedido del primer pase en profundidad con peligro de todo el partido. Bien es cierto que el Arsenal hasta ese momento había llegado bien, pero no se había atrevido a arriesgar con ese último pase que acaba con el rival. Pues bien, Wilshere lo llevó a cabo en el 44' y Song, que fue el más listo, la metió para dentro. Gol psicológico que hacía prever un partido distinto en el segundo tiempo.

Y así fue, aunque lo único que cambió fue el Arsenal, que aunque siguió dominando, materializó las ocasiones que tuvo. En 10 minutos de la segunda parte, tres a cero y partido sentenciado. Cabe destacar que el Chelsea adelantó líneas y, al hacerlo, el Arsenal lo mató a la contra. 

Ancelotti se cargó entonces a Malouda, absolutamente desaparecido a lo largo de todo el partido, y dio entrada al jovencísimo Kakuta, francés de 19 años que se vio desbordado ante la presión del marcador. Desbordado como Cole, que cada vez que veía venir a Walcott retrocedía hasta que le llegaba la ayuda. Patético el lateral inglés, abucheado a lo largo de todo el partido por su pasado gunner.

El Chelsea empujó minimamente cuando Ivanovic peinó una falta perfectamente lanzada por Drogba desde 40 metros. Quedaba más de media hora, pero era inútil. El Arsenal había demostrado ser mucho mejor, y no dejó que los bleus se metieran en el partido.
Así, los gunners se colocan segundos a dos puntos del ManU con muy buenas sensaciones, sobretodo al ver el buen rendimiento tras la vuelta de los dos lesionados, Cesc y Van Persie, determinantes ambos en la victoria de ayer. Por su parte, el Chelsea mostró sus carencias (era patético ver a Drogba bajar más allá del medio campo para tener que recibir el balón) principalmente en la conducción (dos pases fallados por la defensa acabaron en gol gunner) y se queda muy lejos de los red devils tras seis partidos seguidos sin ganar.

P.D. Algo me hace presagiar que el duelo entre Arsenal y Barça será precioso. Sin embargo, creo que el Arsenal va a sufrir muchísimo cuando el Barça le presione arriba. Ayer Cesc campaba a sus anchas y, por eso, el Arsenal fue mejor. Pero creo que contra el Barça la historia será bien distinta.

El 7 del Mundo

Hace un par de años, me atrevería a decir que incluso el año pasado, se discutía si el 7 de España debía o no debía ser Raúl. Ese debate ya está pasado de moda, por lo que no voy a entrar ahí. Por otro lado, este verano se discutía si Raúl debía o no debía seguir siendo el 7 del Real Madrid. Pues bien, estos dos debates son solo sandeces. Raúl ha sido y, como está demostrando ahora en el Schalke, sigue siendo el 7 de referencia del fútbol mundial.

Ese 29 de octubre de 1994 Jorge Valdano demostró para lo que está hecho, que no es otra cosa más que un banquillo de fútbol. El Filósofo (que no Guardiola) se atrevió a darle la titularidad a un joven de tan solo 17 años. En aquel momento comenzó la leyenda de Raúl González Blanco, la leyenda del 7 del Madrid, con el permiso del gran Juanito.

Hoy, 16 años después, los madridistas nos acordamos demasiado de Raúl. El Madrid no tiene 9 y "El que nunca hace nada", que se marchó este verano, estaría jugando, y mucho. Y ya no solo eso, si no que estaría marcando goles a cholones. Jugando de falso 9 como a él le gusta, asistido en todo momento de balones por Cristiano y Di María, se hincharía, os lo aseguro.
Hace cosa de un mes tuve el placer de asistir a una conferencia de Valdano. Al acabarla me acerqué a él y le pregunté, casi exigí, a cerca de un homenaje a Raúl. Me respondió dos cosas. La primera fue que él era el primer interesado en hacerle dicho homenaje pero, y aquí viene la segunda, que no era necesario ya que a Raúl le quedan todavía muchas etapas por quemar en el Real Madrid. Raúl será entrenador, casi seguro, pero aún así se está demostrando que este verano no era el momento adecuado para terminar su etapa como jugador blanco.

Ahora, en el Schalke, ya lleva dos hat-tricks con 9 goles en 17 partidos. Recordemos que el actual 9 del Madrid, Benzema, lleva un gol en 14 partidos que ha jugado de Liga. Bien es verdad que sus detractores pueden argumentar que la liga alemana es una liga de segundo nivel y que por eso está jugando bien. Pero, ¿y en la Champions? Pues en la Champions ya lleva 2, lo que le ha hecho igualar a Muller e Inzagui como máximos goleadores en competiciones europeas, único "top" que le quedaba por ocupar a Raúl.  No hay discusión, Raúl es incombustible y lo será hasta que él quiera.

Impunidad sevillista

Tras los dos últimos partidos en el Bernabéu frente a dos rivales que a priori son directos como el Valencia y el Sevilla, la afición madridista se empieza a cansar de los arbitrajes que recibe su equipo. Bien es cierto aquello de que ningún grande puede quejarse de los árbitros, o al menos, no debe, y mucho menos su entrenador, pero ya trataremos eso más adelante.

El Valencia vino al Bernabéu hace dos jornadas, y exceptuando la expulsión de Albelda, injusta a todos los efectos, el árbitro Pérez Lasa llevó a cabo a lo largo de todo el partido un criterio cuanto menos extraño en la Liga. Este no era otro más que el de no pitar, solo lo justo, y dejar jugar. Yo soy partidario de este tipo de arbitrajes, pero para ambos equipos, tal como se hace en la Premier. Es verdad que es la forma más difícil de pitar y, precisamente por eso, si no sabes, no la lleves a cabo.
Al Valencia no se le castigaba, y al Madrid, en cuanto presionaba un poquito, se le sancionaba la falta. Por supuesto, para todo aquel que no viera el partido completo, y que solo se haya informado a través del resumen de Marca.com o en el telediario de los Manolos, tendrá la sensación de que al Valencia se le robó. Sin embargo, a este aficionado le falta por ver todas esas acciones que se quedan en nada por culpa de una falta que se deja de pitar o por un penalti que no se pita, como el de Miguel a Di María por ejemplo. El Valencia, por supuesto, salió del Bernabéu cual anciana a quien le acaban de robar el bolso. Albelda montó su numerito, aquel presidente del "somos líderes y nadie lo dice" se quejó abruptamente en los medios, y España volvió a presenciar un robo en el Bernabéu. Pero nada más lejos de la realidad.

Pues bien, este domingo se disputaba la última jornada de Liga antes de la calurosa y familiar cena de Nochebuena. Y en lugar de jugarse con ese clima de fiesta y paz propio de la Navidad, Clos Gómez se encargó de encender a 80.000 personas, cansadas ya de que a su equipo sea muy fácil pitarle. El Sevilla se sintió impune para dar cuantas patadas le pareciera y Palop, para perder todo el tiempo que quisiera (ya se sabe que la escuela sevillista es muy buena en este aspecto). Además, por si no era suficiente, los linieres cumplieron con el deber de custodiar a su líder, es decir, de pitar todo al revés, y se inventaron unos cuantos fueras de juego, siempre en contra del Madrid. Y no digo esto por nada en especial más que porque fue el Madrid el único equipo que atacó, o que quería atacar al menos. 
No me voy a meter en las trece equivocaciones que fue capaz de sacar Mou, sino que me vale con la expulsión de Carvalho y con el penalti a Granero. Son dos acciones tan claras, que no señalarlas bien deben tener un castigo. Y si a todo esto le sumas que el Madrid no juega a nada, y que el verdadero rival no pierde, y no parece que vaya a perder en todo el año, pues el Bernabéu se encrespa y salta. 

Por otro lado, no sé qué querrá decir Del Nido con sus declaraciones sobre el "Paseo Marítimo de la Castellana", como llamaba el gran Andrés Montes al Bernabéu, pero no creo que a su afición le guste mucho ver que su presidente, en lugar de justificar las cinco derrotas seguidas que lleva el Sevilla, se dedica a meterse con la afición rival.

Por último, resaltar el desconocimiento de un servidor sobre las funciones de un tal Valdano. El Director General del Real Madrid habla poco, y cuando lo hace, no dice nada. Por eso, hace bien Mou quejándose, aunque debe entender que al hacer esas declaraciones a la prensa tampoco ayuda a su equipo. Todo eso debería quedar de puertas para adentro si bien quiere el Madrid lograr una paz institucional que escasea desde las quejas del portugués por la falta de un nueve. Y en este asunto, tampoco le falta razón al luso. 

En manos de Mou

La historia se repite y el destino le vuelve a dar una oportunidad al Real Madrid. Por segundo año consecutivo, los franceses de Lyon se cruzan en el camino de los blancos hacia la décima. Cada año son peores los rivales, y cada año es mejor el Madrid, o eso nos intentan vender, pero lo que está claro es que el Real Madrid lleva 6 años seguidos sin pasar la barrera de los octavos y éste, con Mourinho al mando, si se vuelve a caer, el fracaso será histórico. 

La presión es grande hacia un equipo que lleva tantos años cosechando decepciones en la máxima competición europea. Sin embargo, el Lyon no es mucho Lyon. Ha quedado segundo en su grupo por detrás del Schalke 04, equipo en cuya liga ocupa el décimo puesto estando a 24 puntos del líder. Esto dice mucho del nivel de un equipo que mantiene el bloque del año pasado con el que eliminó al Madrid más la incorporación de un prometedor Gourcouff que no termina de carburar. Jean Puel saldrá a defenderse y a encontrarse algún regalito de la zaga madridista. El planteamiento de los franceses será muy parecido al del año pasado, pero el que tiene que cambiar es el Madrid, favoritísimo en la eliminatoria, aunque lo tendrá que demostrar en el campo.
El Barça, por su parte, ha tenido menos suerte. Es lo que pasa cuando te toca un grupo tan fácil, que luego los cruces suelen ser más duros. Le ha tocado un Arsenal que necesita la pelota, y que va a sufrir muchísimo sin ella, porque no creo que se la quite al Barça. Esperemos que Cesc pueda jugar este año en el Camp Nou (el año pasado una lesión se lo impidió) ya no solo por su fútbol, si no por el morbo de verle jugar contra el equipo del que quiere formar parte. El Barça, a su nivel, es favorito, aunque espero mucho de este Arsenal.

Terminando con los equipos españoles, al Valencia le ha tocado un Schalke 04 que está jugando de lujo en la Champions, no así en su campeonato doméstico. Ninguno de los dos equipos parte con una ventaja aparente, ambos son bastante irregulares y creo que el Valencia, saliendo al ataque, le creará muchos problemas a la débil defensa alemana, aunque no se pueden confiar ya que los germanos, a su vez, tienen mucha clase arriba. Espero una eliminatoria ofensiva y con muchos goles sin un favorito claro. 

Por último, resaltar le reedición de la última Champions entre Inter y Bayern. A priori es el cruce más fuerte junto al del Barça, sin embargo, a mi parecer los alemanes son muy favoritos este año. El Inter no carbura, no juega a nada y tienen un entrenador al borde del despido. Por eso, el Bayern, que mantiene el bloque y sigue jugando de forma muy directa, es favorito. El Shakhtar juega mucho mejor que la Roma, aunque los equipos italianos siempre tienen peligro; el Milan lo tendrá complicado ante el Tottenham. Los de Redknapp juegan muy ofensivo y si tienen suerte en la ida en San Siro darán la primera sorpresa del torneo. Y por último, los dos cocos ingleses que son los que más suerte han tenido. Ni Chelsea ni United tendrán problemas para deshacerse del Copenague ni del Marsella respectivamente, en las que, a priori, parecen las eliminatorias más desigualadas.

Probablemente me equivoque en todas las predicciones. Ya sabemos cómo de imprevisible es el fútbol, por lo que ya en el 2011 comprobaremos si estaba o no en lo cierto.

Al más puro estilo Webb

Ayer el clásico británico disputado entre el Manchester United y el Arsenal fue pitado por Howard Webb, y cómo el trencilla, solo se puede decir que fue decepcionante. Se enfrentaban los dos máximos aspirantes a la Premier League este año, con el permiso de Chelsea y City, y el partido defraudó. 

Mucho se dice últimamente que la Premier es mejor que La Liga (sin falta de razón), pero ayer quedó claro que estos dos equipos para nada se parecen a los dos primeros clasificados de la liga española. Por un lado, tanto Arsenal como Barcelona practican ese fútbol de toque, sin prisa, con apoyos y que acaba agotando a los rivales; pero el Arsenal demostró ayer que para nada es el Barça ya que, ni presiona arriba, ni combina como lo hacen los culés, ni tiene un Xavi que los dirija. Por otro lado, están Madrid y United. Ambos equipos se caracterizan por un juego rápido y directo, sin importarles la elaboración de la jugada y con una defensa férrea. Sin embargo, los red devils tampoco son el Madrid ya que ni Nani es Cristiano, ni Van der Sar es Casillas, ni Carrick es Xabi Alonso. El United llega muy rápido, sí, pero no tiene ni con mucho la pegada del Madrid.

Sin embargo, hubo algo que marcó la diferencia en el duelo de ayer decantando la balanza hacia el equipo vertical y contragolpista, cosa que no sucedió en el Camp Nou. Ferguson metió un trivote en el centro del campo formado por Anderson, Carrick y Fletcher que impidió que el Arsenal desplegara su juego con comodidad, evitando que los gunners combinaran a su gusto para llegar a portería. Mou, por el contrario, no se atrevió, y aunque lo llevó a cabo tras el descanso, ya era demasiado tarde.
Pues bien, con todo esto, los diablos rojos impusieron un ritmo lento que perjudicó al Arsenal, creando innumerables imprecisiones en el juego del rival. Se puede decir que el centro del campo red se comió al planteamiento rácano y sí, un tanto cobarde, que propuso Wenger. El francés no fue fiel a su estilo, su equipo salió sin una idea clara al campo y, aunque el United tampoco hizo demasiado por llevarse el partido, acabó desperdiciando una oportunidad de oro para colocarse como líder en solitario.

El gol, con mucha suerte y muy poca clase a lo largo de la jugada, define el partido. Lo marcó el coreano Park, jugador que parece no estar, pero siempre aparece. Todo lo contrario a lo que sucedió con Nasri. Si bien en el post anterior decía de él que podía ser un futuro balón de oro, desde luego se puede afirmar que no lo será con partidos como el de ayer. No aparecía, no buscaba la pelota y no creaba peligro. Solo pareció estar 10 minutos en el campo, que coincidieron con los mejores momentos del Arsenal. Todo esto sucedió tras el descanso y, el United mientras, aprovechaba para crear peligrosas contras.

Sin embargo, cuando el Arsenal parecía dominar el partido y estar cerca del gol del empate, Wenger realizó dos cambios (Cesc y Van Persie por Rosicky y Wilshere) que ralentizaron el juego y provocaron que el Arsenal volviera a ser el de la primera parte. 

Por último Rooney pudo matar el partido tras un penalti cometido por manos de Clichy, quien cerraba así una actuación penosa siendo desbordado cada vez que el portugués Nani quería. Pero Rooney lo falló, mandándolo al limbo (no se a quien me recuerda), y aunque el Arsenal tuvo alguna más, los tres puntos se quedaron con "Fergie".
La Premier, aún así, sigue apasionante, con el United por delante aunque con City y Arsenal bien cerca. El Chelsea, que se dejó dos puntos en el partidazo disputado en White Hart Lane, se queda en cuarta posición.

Balon d'indignation

Italia se escandalizó hace tres días tras el anuncio que hizo la revista France Football sobre los tres nominados al FIFA Balón de Oro de este año. Esos tres jugadores son Messi, Iniesta y Xavi. Falta Sneijder, que es lo que reclama el país transalpino, campeón de un triplete el año pasado y finalista del Mundial. 

Pero aquí aparece la duda que todos nos hacemos sobre este trofeo individual. Y es que, ¿a quién se le debe entregar: al mejor jugador del año pasado o al que  más títulos consiguió? Sin duda alguna el mejor jugador es Lionel Messi, pero este ya lo ganó el año pasado, y desde la revista francesa no suele gustar eso de repetir jugador dos años seguidos. Por otro lado, están Iniesta y Xavi. El primero fue el autor del gol que le dio a España su primer Mundial, y será eternamente recordado por ello. Pero recordemos que estuvo fuera dos meses el año pasado por una lesión en el bíceps femoral de su pierna izquierda, lo que le mermó mucho a lo largo de toda la temporada. Y por último está Xavi, para mi es el gran merecedor de este trofeo. Es el alma del Barça y de la Selección española. El cerebro que mueve las manijas de sus equipos a los que llevó a ganar la Liga y el Mundial. Y por ello, debe ganarlo.

Pero volvamos a la polémica. Sneijder, quien consiguió con el Inter tanto Scudetto, Coppa d'Itaia, como Champions League, y que rozó la gloria en el Mundial con Holanda se ha quedado fuera de este podio. En Italia no se lo creen, y no es para menos. Yo no creo que Wesley mereciera alzarse con el galardón, pero sí estar entre los tres primeros. Pero claro, ¿a cual de los tres que se pueden llevar el Balón de Oro quitas? A mi modo de ver, a Messi. El argentino, con cero goles en el Mundial no consiguió más que llevar a su selección a los cuartos de final. Bien es cierto que logró 43 goles en toda la temporada, y que este año lleva ya 22, pero el Mundial marca mucho, y por eso creo que Messi, que además como ya he dicho antes lo logró el año pasado, no merecía estar en este podio.
Aún así, no debe extrañar tanto en Italia esta decisión, y es que este trofeo es tan famoso, no solo por el prestigio que supone, si no también por la controversia que crea en sus designaciones. La más conocida en nuestro país es la que dejó a Raúl sin el galardón en el año 2001 en detrimento de un jovencísimo Michael Owen. Y visto lo visto, como se denunció en la prensa deportiva de este país por aquel entonces, el premio fue injusto (nadie puede discutir la diferencia que existe entre las trayectorias de uno y otro). 

Otra designación que creó gran disparidad de opiniones fue la del año 2006, en la que el vencedor fue Fabio Cannavaro, central campeón del mundo con la azzurra. Y sí, ese año Cannavaro fue el Balón de Oro única y exclusivamente por proclamarse campeón del mundo.

Dicho esto, mi predicción es la de un Xavi campeón, con Iniesta segundo y Messi tercero. Además, esto coincide con lo que espero y deseo. A mi modo de ver, si este fuera el resultado final, podría hablarse de justicia futbolística. 
Por último, me gustaría concluir destacando la brillante actuación que está realizando Nasri con el Arsenal inglés. El francés se perfila como un serio aspirante a este galardón en años futuros, y más si consigue devolver al Arsenal a lo más alto de la Premier.

P.D. Benzema se reivindica a base de goles. Bien es cierto que el rival acompañaba, pero el joven francés va cogiendo ritmo y confianza. Si consigue volver al nivel de Lyon, veremos a ver qué pasa cuando vuelva Higuaín de su lesión.

El Estu ya no sorprende

ACB.com, As, El país, Marca... todos coinciden en esta tarde de domingo en titular la victoria del equipo colegial frente al Regal Barça de sorprendente, pero no lo es. Y no lo es, por un lado, porque el Barça venía a Vistalegre mermadísimo, con dos de sus pilares fuera por lesión: Navarro y Pete Mickeal. No lo es tampoco porque el Estu está en un período de crecimiento con una tendencia ascendente. Los del Ramiro iban hoy a jugar contra el, probablemente, mejor equipo de Europa y sabían de sobra que era el día para demostrar su valía. Y vaya si lo han hecho.

Al final del partido, como sucede cada vez que el Estu gana en casa, la Demencia aclamaba a sus jugadores, ya dentro de vestuarios, al grito de: "Que salgan los toreros, oooo". Y es que no hay mejor calificativo para unos jugadores que hoy, por fin, han demostrado lo que valen, que es mucho.

Volvían los cabecillas del equipo (Pancho y Oliver) y se ha notado. Estos dos jugadores son los pilares junto a Nik y Germán sobre los que se debe asentar el resto. Bien es verdad que tanto Jayson Granger como Jaime Fernández han demostrado que si Oliver falta, tampoco se nota tanto, pero también es cierto que el base catalán, debido a su enorme experiencia, tiene una pausa que a los dos jóvenes les falta. Aún así, Oliver ha vuelto hoy como le gusta, jugándose las bocineras.
Resumen del partido: El Barça encestó tan solo 15 puntos en 15 minutos de juego debido a una gran defensa colegial y gracias, principalmente, a un TY Ellis que está encontrando su sitio. En ese momento, el Barcelona perdía de 18, pero como se podía prever, despertó. Lo hizo poco a poco, sin pausa pero sin prisa. Es más, casi ni se notaba que se iban acercando, hasta que ya fue demasiado. A falta de tan sólo 3 minutos, el equipo culé ya estaba a cuatro. Pero entonces apareció Oliver. El de Terrasa se clavó un triple desde la esquina que cortaba las alas blaugranas. Sin embargo, el partido no se acabó ahí por culpa de  un Jaka Lakovic inspiradísimo. El esloveno metió un triple a falta de 15 segundos que empataba el partido. El Barça se aferraba a la muñeca caliente de su base suplente, y el Estu le cedía toda la responsabilidad a Caner-Medley. El americano se recorrió toda la pista hasta que se encontró con Lorbek. Falta para el árbitro, y partido para el Estudiantes. ¿Que si era falta? Probablemente no, pero no importa. A veces también se puede perjudicar al grande, y esto es lo que ha sucedido esta vez. Aun así, el Estu se merecía la victoria y su afición, que llenó una vez más el Palacio de Vistalegre y que no paró ni un segundo de animar, se la merecía aún más.

P.D. El post ha quedado muy alegre, pero no puedo pasar por alto las impertinentes palabras del Sr. Guardiola. "El filósofo" ya la había liado a lo largo de todo el día, pero no contento con eso, llegó calentito a la rueda de prensa y soltó eso de que su país, Cataluña, no pinta nada. Seguro que los culés de Almería o A Coruña están contentísimos. Bravo Guardiola, es todo un gesto de caballero.

Señorío culé

¡Qué barbaridad! ¡Qué forma de jugar! ¡Qué espectáculo! Estas son algunas de la exclamaciones varias que se pueden usar para describir el juego del Barça, pero que se quedan tremendamente cortas. No hay una palabra en castellano que defina en su totalidad el "meneo" que le dio el Barcelona al Madrid ayer. Un baño futbolístico y un empacho de goles. Ahora bien, los madridistas siempre podrán decir que el penalti no pitado a Cristiano con la consecuente segunda amarilla a Valdés podría haber cambiado el clásico.

El Barça nos tenía acostumbrados en los últimos años al buen fútbol, pero no a tanto. Lo de ayer fue un partido para enmarcar, una alabanza al fútbol, una obra de arte con una duración de 90 minutos. Un señor equipo que dominó de principio a fin el titulado por la prensa española como "partido del siglo", ese que junto al del Bernabéu, debe resolver la mejor liga del mundo como nos intentan vender. Pero no nos engañemos, no somos ni de lejos la mejor liga del mundo. Si acaso, y eso sí me lo permito, tenemos a los dos mejores equipos del planeta, pero uno demostró ayer que está muy por encima del otro. 
Y todo esto guiados por un Xavi Hernández inconmensurable. Quizás no sea el mejor jugador del mundo, sin embargo, entiende el deporte del balompié como nadie. Nos ha hecho (sí, sí, a todos nosotros) campeones del mundo y ayer demostró por enésima vez que merece el Balón de Oro más que nadie, por mucho que Sneijder se empeñe en que no.

Sin embargo, hay algo que falla. Quizás sea Mou y sus declaraciones, o quizás Cristiano y sus chulerías, pero de lo que no hay duda es de que al Barça le faltó comportarse ayer como un equipo señor. Hubo muchos gestos, muchos detalles que sostienen esta teoría. 

Para empezar, no es normal que Puyol se recorriera ayer 30 metros cada vez que se producía una falta. Daba igual como fuera ésta, que el capitán culé iba como loco con los brazos extendidos a protestarle a Iturralde. Tampoco le importaba el momento de partido, ni el resultado. El corría y protestaba. Y además, en determinadas ocasiones, se veía acompañado de su amigo Valdés. El portero del Barça no tuvo apenas trabajo ayer, por lo que se autoimpuso la tarea de encararse con Cristiano cada vez que podía. 

Por otro lado, no entiendo el gesto tan "elegante" de Guardiola al no querer darle el balón a Ronaldo. Es verdad que éste luego se equivoca, pero lo que hace Pep es calentar el partido gratuitamente porque, ¿adónde va Valdés en esa jugada?
Otro gesto destacable es el de Messi. Tanto se compara al argentino con CR7 que de uno se dice que es humilde y educado y del otro que es chulo y prepotente. Ayer la pulga demostró no ser un jugador limpio. Tiene bien aprendida esa astucia argentina que caracteriza a los Mascherano, Heinze o Prigioni en el caso del basket, tan admirada por sus compañeros y tan repudiada por los rivales. Messi ayer buscó la expulsión de Carvalho (que podría haber llegado, pero no en esa jugada) agarrándole por el costado, buscando el contacto, y desmayándose cuando lo hubo. El gesto no es bonito ni propio de un jugador limpio (nunca le he visto algo así a Raúl), sin embargo, Iturralde estuvo de 10.
Para acabar, hay dos jugadas. Una es la que hacen Piqué y Valdés tras el quinto gol. Ese gesto, esa falta de respeto hacia el rival no es propia de un jugador de fútbol. Porque creo que estos dos jóvenes, en ese momento, se creyeron forofos, y no lo deben ser. Aun así, uno ya demostró lo que vale en la celebración del Mundial. 

La otra jugada es la de Ramos. Indefendible. No tiene justificación, aunque sí se puede entender. El sevillano llevaba un saco de cinco goles sobre los hombros, y además estaba viendo como sus compañeros de selección (aunque no amigos, porque si no no le harían eso) se reían de él. El de Camas tiene mucho carácter y eso no lo tolera. Se le fue la cabeza y pagará por ello, pero lo que hizo es entendible.

Así, solo me queda felicitar a los culés por el equipazo que tienen, y animar a los madridistas. Esto es muy largo y, por el bien del espectáculo, esperemos que no se haya acabado ya.

El Pupas

¡Qué mal pensados sois! Estoy seguro que habéis leído el título de la entrada e inmediatamente habéis pensado en el Atleti. Pero no voy a hablar de los rojiblancos, si no de un quejica mucho mayor llamado Novak Djokovic, que demostró ayer que aún no está preparado para reinar el tenis mundial. El trono aún le queda grande, y él lo sabe.

Para quien no viera el partido de ayer que enfrentó a Rafa Nadal con el serbio, debe saber que Rafa ganó con facilidad un partido que había comenzado como se esperaba: intenso y vibrante. Ninguno de los dos tenistas conseguía romper el saque de se adversario hasta que una lentilla cambió el sino del partido. Era la lentilla del ojo derecho de Djokovic. El serbio paró el partido durante casi diez minutos, provocando el consiguiente enfado de Rafa. Tras el parón, el mallorquín rompió el servicio de Novak, ganó el primer set y se llevó el segundo de calle para colocarse en semifinales del Torneo de Maestros. Pero ganar así no mola. No le mola ni a Rafa, ni al público que pagó una entrada por presenciar el partido en directo, ni a los que seguíamos el partido en nuestras casas calentitos. 
Y es que el serbio es muy dado a realizar acciones de éstas en los grandes partidos. Recuerdo una semifinal de Roland Garros en el año 2007 que jugó contra Rafa en la que se tiró el partido entero apoyado contra su raqueta, expresando su cansancio. Recuerdo también mi desesperación por las continuas paradas que realizaba y recuerdo mi frustración al ver como corría el condenado cuando los puntos arrancaban. Era mi primer conocimiento de un Djokovic, que desde el principio no me gustó. Es indudable su clase como tenista (por eso es actualmente número 3 del mundo), pero su clase como deportista se puede poner en entre dicho. Lo que el serbio provoca es que su adversario se salga del partido, desconecte por unos 5-10 minutos y cuando el partido se vuelve a reanudar le pega el hachazo. Pero Nadal ya se lo sabe, le conoce de sobra, y ayer no le dejó salirse con la suya.

Dicen del serbio que es un cachondo, que está siempre bromeando y que es una gran persona. No lo dudo, como tampoco dudo de la calidad de su tenis, pero le falla la cabeza. Es joven (tiene tan solo 23 años) y debe aprender a manejar los partidos en los que se siente inferior. Porque lo que ayer demostró Djokovic es que todavía no está a la altura de los dos números uno actuales: Roger Federer y Rafa Nadal.

Rodillo citizen

El Manchester City, por fin, golea y, lo que es más importante, apabulla al rival con su juego. A través de un estilo imponente y autoritario con un juego directo y vertical, los citizens se han colocado a tan solo una victoria del líder, un Chelsea que sorprendentemente se dejó los tres puntos en Birmingham. Sin embargo, si se analiza la Premier en profundidad, se puede comprobar cómo esa derrota del Chelsea no es tan extraña. Pero eso sería un tema a tratar en otro post distinto.
Lo que sí resultó asombroso fue la derrota del Arsenal. Los pupilos de Arsene Wenger se fueron al descanso con un 2-0 que pudo ser mayor. Ahora bien, todo cambió en estos 15 minutos de parón tras los que el Tottenham dio la vuelta a la tortilla, siempre lanzados por un todoterreno Gareth Bale y por un omnipresente Van der Vaart. Este fue el partido de la jornada en Inglaterra, y no defraudó a nadie. Los dos equipos mantuvieron un altísimo nivel de juego a lo largo de los 90 minutos, y por supuesto, no faltó emoción.

Por su parte, el United logró una holgada victoria con la participación anotadora de Chicharito, que jamás rehuye de su cita con el gol, colocándose co-líder junto al ya citado Chelsea. 

Pero volvamos al City, que con un entrenador tremendamente cuestionado mantiene el pulso al Big Three. Quizás Mancini no sea el técnico adecuado para este City (en mi opinión no lo es) pero está aguantando el chaparrón. Sus chicos son tremendamente disciplinados tácticamente, y arriba, no falta imaginación. Tévez y Silva gozan de libertad máxima, deambulando por los puestos de ataque según les precie. Y eso es determinante ya que su carácter asociativo y su indudable clase impide a los defensas rivales centrarse en un solo objetivo a parar. Aquí, además, aparece Yaya Touré, reconvertido a centrocampista llegador. El marfileño tiene una gran presencia dentro del terreno de juego, siempre juega al primer toque (seguro que este apartado es herencia de Can Barça) y gracias a su envergadura es muy difícil quitarle la pelota. Además, como ya demostró en Barcelona, tiene una gran pegada. Pero Touré juega liberado de cualquier responsabilidad defensiva porque detrás tiene a De Jong, perro de presa a la antigua usanza. El holandés es fundamental como recuperador y, aunque se haya hecho famoso mundialmente por su patada de kárate a Xabi Alonso, es un grandísimo jugador. A estos dos, se les une un Gareth Barry que actúa como líder natural del equipo, aportando tanto en ataque como en defensa (como diría Mou: jugador top). Finalmente, la defensa está bien cubierta, en la que destacan dos jugadores por encima del resto. Uno es el hermano mayor de los Touré, jefe de la zaga por su veteranía; el otro, Kolarov, lateral zurdo con muchísima llegada.
Así pues, el City, con un equipo compacto y con jugadores de grandisíma calidad, se muestra como un serie aspirante a levantar la Premier League este año. No es mala apuesta, se lo aseguro.

El peligro de la relajación

Ni mucho menos tenía intención de hablar sobre un amistoso pasajero al que no tendríamos que haberle dado casi importancia, pero que tras lo sucedido, sí la tiene, y de gran magnitud.
Por segundo amistoso consecutivo España ha caído estrepitosamente. Y no nos debemos excusar en los rivales o en que simplemente eran amistosos. España ha demostrado al mundo, tras proclamarse campeona de forma contundente, que es vulnerable. Pero tenemos un solo rival, y no es otro mas que nosotros mismos. Si queremos somos los mejores, pero parece que se nos han quitado las ganas. Es verdad que la fase de clasificación para la Euro 2012, que es lo que importa ahora, la llevamos bien. Pero estos dos amistosos, contra Argentina y Portugal han cobrado una importancia notable. Hemos sacado a relucir nuestra peor cara, con una apatía y una falta de ilusión preocupantes. 
Si estos jugadores se han cansado de ganar, cosa que no creo en absoluto, el relevo tiene que llegar. Sin embargo esta es una medida exagerada. No hay que dramatizar, aunque tampoco debemos huir del problema. Existe, y debemos erradicarlo cuanto antes. Marchena ha demostrado que se le ha acabado el fuelle, y Domínguez puede ser un buen recambio. Por otro lado, Torres está demostrando, desde hace tiempo por cierto, que no cumple con lo que se le pide, que únicamente es abrirle espacios a Villa. Así que darle el recambio a Llorente es otro de los cambios a realizar. Pero éstos son solo pequeños detalles que no influirían en la esencia del equipo.
De este modo, no hay que cambiar nada a grandes rasgos, pero algo hay que hacer. Estos jugadores necesitan nuevas motivaciones, e igual jugar contra Portugal a mediados de noviembre no es lo mas lógico, pero los Ramos, Xavis, Piqués y compañía tienen que ser conscientes de que ya son campeones del mundo, y que a partir de ahora hay que defender ese título y mantener ese prestigio. Hay que volver a hacer piña, sentirse a gusto jugando con la Selección, y demostrar que este grupo de jugadores sigue teniendo una gran ambición. Nosotros, los aficionados, no les vamos a fallar jamás después de todo lo que nos han dado, sin embargo, por orgullo y honra, La Roja tiene que seguir luchando y jugando al fútbol como lo sabe hacer.

El Estu no se rinde nunca

Tienen que estar contentos los dirigentes del club del Ramiro, y es que tras un inicio parecido al del año pasado (y digo parecido porque este año no ha habido ni lesiones ni Gripes A, aunque el Madrid le haya vuelto a robar a su mejor jugador, varapalo difícil de solucionar), Casimiro ha vuelto a encontrar la tecla para retomar el vuelo y volar bien alto.
En los cinco primeros partidos de la temporada el Estu dio mala, pero que muy mala imagen, desperdiciando incluso una renta de 17 puntos al descanso en Granada. Pero este equipo no se ha rendido nunca, y no lo va a hacer ahora. Siguiendo el lema que preside el Ramiro de Maeztu, que dice eso de "Ramireños, nunca dejéis de luchar", el Estu ha conseguido ganar, y además, ayer, jugando bien.


Germán se sale (aunque ayer no estuvo tan genial como en Málaga), Granger está creciendo a pasos agigantados, Pancho está y estará ahí por siempre, Caner vuelve a repetir los números del año pasado y el resto, poquito a poco, va sumando. Asselin (o Jesulín como se le conoce en la Demencia) tiene que creerse importante y jugar como tal. Welsch y Ellis suman, menos que lo que se esperaba de ellos, pero el partidazo del checo en Málaga ha hecho olvidar su pésimo inicio de campaña. Y los jóvenes, como ayer, tienen que ser el revulsivo. Clark solo necesita minutos (ya lo demostró este verano en el Pre- Europeo siendo el mejor de su selección) y Jaime... Jaime es especial. Es el nuevo niño bonito, al que hay que cuidar y mimar, y dejar que crezca junto a Oliver. Que se lo crea, aunque al chaval, viendo el desparpajo con el que jugó ayer, no creo que le haga mucha falta un ejemplo a seguir. Él tiene que jugar como sabe, que por cierto, es bastante bien.
Con esto, el equipo de la madrileña calle de Serrano tiene que crecer, y si se lo cree, llegar a Copa. Sería bonito y difícil, pero es posible. Hay que creer, tener paciencia y evitar ridículos como el de Granada. Lo que está claro es que el Estu a lo largo de su historia no se ha rendido nunca, no lo ha hecho tras este nuevo 0-5 y no lo hará jamás, y es ahí donde reside su grandeza.

Cuestión de deportividad

Se le puede llamar picardía, inteligencia, empanada defensiva o acción antideportiva, pero todas ellas valen para definir la obra de arte que crearon Xavi, Messi y Pedro en el segundo gol del Barcelona el sábado. Las primeras calificaciones están claras, así que vamos a explicar la última.

En fútbol sala, una de las muchas jugadas que hay para la salida de la presión rival consiste en lo siguiente: el portero se dispone a realizar un saque en corto con la mano y un compañero debe recibir la pelota dentro del área. Como sucede en fútbol 11, esto no está permitido, por lo que el saque del portero debe repetirse. La ventaja llega cuando en esta primera jugada el defensor va como loco a presionar y el jugador que recibe la pelota se la devuelve al portero, conociendo de antemano que el saque debe repetirse. La jugada consiste en ganarle la espalda al defensor, aprovechando ese impás para que el portero saque con la mano en largo y que su compañero reciba solo, con todo el campo por delante para encarar al portero. Pues bien, esta es una jugada de picardía, pero últimamente los árbitros la están cortando, interrumpiendo el saque en largo del portero y mandándole repetir, al considerarla antideportiva.


Y aquí aparece la jugada del Barça, tantas veces repetidas por los culés a lo largo de estos últimos dos años. La duda es si el saque rápido de la falta aprovechando el descontrol defensivo puede considerarse una acción antideportiva, y si en tal caso, el árbitro debería mandar repetir el saque.

En mi opinión, creo que no es la mejor forma de resolver un partido, si bien la jugada posterior es un ensalzamiento del juego en equipo. Minutos más tarde de este segundo gol del Barcelona, los culés volvieron a sacar una falta rápido, pero el árbitro, esta vez sí, mandó repetir el saque. ¿Pero por qué en esa falta sí y en la anterior que acaba en gol no? Desconozco la respuesta, sin embargo, hay muchas formas de pillería en el fútbol que no provocan el malestar rival, por lo que así como se hablaba de que los árbitros deberían parar el juego cuando un jugador está tendido en el suelo, y así como en el fútbol sala los árbitros sí interrumpen la jugada antideportiva ya mencionada, creo que este tipo de jugadas también deberían mandarse repetir.

Guardiola, desde otra perspectiva


Lo innecesario en el mundo del fútbol abunda. Y aunque echando un vistazo rápido al panorama, cueste ver dónde reside, si nos fijamos bien y llegamos hasta el fondo del asunto, podemos observar cosas tan innecesarias como que la cara de Guardiola custodia las cuatro esquinas del Bernabeu. Y este hecho, viendo la modestia y el saber estar del entrenador culé llama la atención. Pero qué pasa entonces: ¿no sabía Guardiola dónde iba a aparecer su cara o es que le apetecía tocar las narices en la capital? Parece más lo segundo que lo primero, si me permiten posicionarme. Pero hay que fijarse que esta forma de provocación es elegante, y para nada agresiva, adjetivos que reflejan perfectamente la forma de ser de Pep. 


En todo caso, Guardiola no se ve señalado por los medios como chulo o provocador, a pesar de actos como este. ¿y por qué sucede esto? Igual los medios no nos quieren enseñar la otra cara del entrenador que consiguió ganar un “sextete” en la misma temporada. Sin embargo, esa cara existe, como bien hemos podido comprobar en diversas ruedas de prensa en las que Guardiola respondía a las preguntas de los periodistas con cierto tono de soberbia o en distintos partidos en los que el mejor entrenador del año 2009 nombrado por la IFFHS se encaraba con sus homónimos rivales. Así que, no nos dejemos engañar por aquellos que intentan profesar una imagen de caballero elegante y respetuoso de Pep, porque aunque lo esconda bien, “El noi de Santpedor”, como así le llaman en su tierra, también tiene mucha mala leche, suficiente como para empapelar los alrededores del Bernabeu con su cara, un gesto tremendamente innecesario, y más si lo realiza todo un caballero.

powered by Blogger | WordPress by Newwpthemes | Converted by BloggerTheme