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Cojera estudiantil

Los nuevos fichajes del Estudiantes 2012/2013 han sido presentados esta mañana en el Polideportivo Magariños junto a las nuevas equipaciones que se vestirán esta temporada.

El acto ha dejado varias pinceladas importantes. Por un lado, no puedo sino destacar la templanza y el saber estar del nuevo director deportivo, Himar Ojeda, completamente antagónico a su predecesor. El canario, además de hablar bien frente al público, nos atendió con amabilidad y sin secretismos. Respondió a todo lo que se le preguntó y siempre fue educado y agradecido. Lo que viene siendo un ejemplo.

De entre sus palabras hay que destacar que el Estu ya NO va a fichar más, a menos que por la lesión de Clark se le busque un sustituto. De ahí se deduce que el primer equipo contará con 10 fichas, más dos canteranos que ayudarán en lo que puedan: Fran Guerra y Edgar Vicedo. A Jaime se le cuenta como base, y con Edu, Lucas y Driesen hay dudas. Menos con el belga, que está más fuera que dentro, que con los otros dos, a quien no se sabe si cederles o quedarse con ellos. Desde luego, si Lucas no se queda, habrá que fichar, por lo que probablemente se quede. 


Y gran parte de las esperanzas estudiantiles este año van a pasar por el brasileño, sin querer meter presión al chaval. Con un juego interior formado por un ala-pivot como Clark, un 4-5 como Germán y un pivot puro como Barnes, o Lucas se pone las pilas y hace la temporada de su vida, o el Estu está cojo. Pero no cojo de muletas, cojo de silla de ruedas.

Ojeda se justifica alegando que no hay dinero, lo cual es una realidad innegable. Y con esta situación el Estu ha intentado hacer el mejor equipo posible. Los tres fichajes ilusionan, pero la cantera falla. Desde luego, si hay un club en España que deba dar oportunidades a sus chavales es el Estu, pero no termino de tener claro si este Estu tiene una cantera de la valía suficiente como para competir en ACB. Y mucho menos, con tan solo 10 fichas.

En una liga larga como la española, el cansancio va a pasar mucha factura. Jayson se va a jugar más de 25 minutos de media; entre Kuric, English y Tariq se van a jugar 35; más o menos los que se repartirán Clark (cuando se recupere), Germán y Barnes en la pintura. Con este panorama, Jaime contará con unos 15 minutos, Edu con no más de 5 y Lucas debe dar más de 10. Desde luego, la cosa no es para tirar cohetes. 

Aún así, el optimismo impera en el Magariños. A todos los integrantes del cuerpo técnico a los que hemos preguntado, incluido el coach Vidorreta,  afirman que la confianza y el buen rollo están presentes en este comienzo de temporada. Sin duda, Barnes es uno de los que mejor la exteriorizan.


Esperemos que el Estu sea consciente de hasta dónde puede llegar, de cuáles son sus límites y de cómo manejar las crisis, que seguro llegarán. Aún así, al menos no parece que haya ningún Antonio que se vaya a entrometer por el camino. El trabajo, con lo que hay, está bien hecho Sr. Ojeda. Solo queda esperar y animar. El jueves, primer test ante el Fuenla a puerta cerrada.

Fe

Según la RAE, la fe es un "conjunto de creencias de alguien, de un grupo o de una multitud de personas". La duda que me entra es saber si la RAE considera a 11.000 aficionados alguien, un grupo o una multitud. Lo que está claro es que sea alguien, un grupo o una multitud, el Estudiantes no está solo, ni lo va a estar descienda, desaparezca o se quede en la ACB.

Todos hablan de creer, de seguir luchando, de pelear hasta el final. A decir verdad, mis sentimientos están encontrados. Por un lado me apetece seguir peleando, seguir gritando cada 40 minutos que juega el Estu para que no se sientan solos, para que vean que se les apoya, para que sientan ese respaldo. Pero por otro me dan ganas de rendirme, de mandarlos a la mierda, de cagarme en todos y cada uno de ellos y de hacerles ver que son indignos de este club.

El Estu tiene 64 años de historia, 64 años de alegrías y tristezas, 64 años de sinsabores, de desilusiones y de grandes logros, 64 años de un mismo espíritu, 64 años de una misma filosofía, 64 años de una creencia, una fe que cada vez es más grande pero que de un plumazo se puede terminar. El Estu se está jugando mucho más de lo que algunos creen. Se está jugando su historia.

Junto a Real Madrid, Barcelona y Joventut, el Estudiantes es el único club que no ha descendido nunca de categoría. Ha estado cerca de hacerlo muchas veces, sobre todo hace cuatro años con aquel memorable partido en León.
Si habéis llegado hasta el final del vídeo habréis visto esta frase: "Hay algo que nos hace grandes". Y ese algo es la afición. Pero el problema no es ese, porque la afición del Estu va a seguir ahí siempre. El problema es todo lo demás. Aquel año, en León, la cosa pintaba distinto, el calendario era mejor y la plantilla mostraba otras sensaciones. Este año nada de eso sucede. El calendario es pésimo, las sensaciones peores y los jugadores parecen no saber dónde están. 

Por poner un ejemplo, Carlos Jiménez, el capitán de este equipo, que ha disputado 17 temporadas en la ACB con más de 170 internacionalidades, es un histórico del baloncesto español. Si no le da la gana de sacar esto adelante, se retirará con un descenso a la LEB que marcará el recuerdo de su carrera. 

Aunque sea por puro egoísmo, los jugadores de este Estudiantes que nos ha tocado sufrir deben sacar la situación adelante. La salvación cada vez está más complicada, pero si hay algo que caracteriza a este club y, sobre todo, a su afición, es que gane o pierda, nunca se rinde, nunca deja de animar. 

Estoy convencido de que descienda o no, el Estudiantes va a liar una bien gorda en los siete partidos que le quedan. La pueden liar los jugadores salvando al club en una situación complicada y en la que nadie da un duro por ellos. O la pueden liar los aficionados llenando el Palacio de los Deportes en los duelos directos frente a Obradoiro o Murcia, en el derbi contra el Madrid o en el viaje a Pucela. 

Pero lo que está claro y nadie debe dudar es de que el Estudiantes no es solo un equipo de baloncesto, y que aunque este descienda y/o desaparezca, el sentimiento, que es lo que de verdad implica el término Estudiantes, siempre va a estar en el corazón de sus aficionados.

Paracetagol está de luto

Paracetagol llevaba inactivo dos semanas. Entre el final de curso y el comienzo de vacaciones, temas como la final de Champions, el descalabro del Madrid de baloncesto, el milagro de Miribilla y sus "men in black", el Giro de Contador, el sexto Rolland Garros de Nadal, la impecable Selección Española, los fichajes rácanos y rancios del estilo Mou que está fichando el Madrid, el adiós de Valdano y tantos otros habrían compuesto una serie de magníficos posts. Sin embargo, ha tenido que llegar la noticia menos esperada en el Ramiro de Maeztu, el dolor más doloroso para esa mejor afición de España y una pérdida irrecuperable para el conjunto estudiantil para que Paracetagol vuelva a faenar.

Y es que Hernán Pancho Jasen, el gran capitán, el extranjero que más partidos ha vestido la elástica ramireña, ha anunciado su adiós a la entidad colegial a través de una página web dedicada en exclusividad al baloncesto. Y aquí entro en un tema que me escuece, y mucho. Sólo he visto en un periódico deportivo, a eso de las 10 de la mañana de hoy, la noticia publicada. Medios como el Marca, con cerca de 50 noticias tratadas con fotografía, ni la menciona, lo cual es, cuanto menos, lamentable. Se sabe a ciencia cierta que el baloncesto cuanta más bien poco en este país, pero esta noticia no solo involucra al Estu. Esta noticia tiene una repercusión nacional en el baloncesto de nuestro país y probablemente hoy, a lo largo de todo el día, Twitter se llenará de mensajes de gente involucrada en el básket, despidiendo a uno de los mejores extranjeros que han pasado por nuestra liga.
Y es que Pancho nos deja 10 años de entrega, de garra, de lucha, de no bajar los brazos, de no dar un balón por perdido, de asistencias, de rebotes y de canastas, pero sobre todo, han sido 10 años de buenos momentos. 10 años en los que ese argentino desmelenado ha demostrado lo buena persona que es. Sus logros deportivos, a nivel de títulos, han sido escasos. Tanto que sólo ha conseguido un subcampeonato de liga. Sin embargo, a pesar de no lograr títulos, Pancho deja una huella imborrable en el Ramiro.

"Maradona no es una persona cualquiera..." dice la canción que la Demencia le dedica a su capitán. Y no hay mejor forma de describir a Pancho. El argentino es un apasionado del baloncesto, y del Estu. Se ha enamorado de la filosofía del club de la calle Serrano y la ha predicado por tierras españolas de la mejor manera posible: luchando. Su espíritu de lucha y garra perdurara en la retina de los aficionados y Pancho será recordado por siempre.
No sé a dónde irá, ni dónde jugará. Lo que sí sé es que allá donde vaya, la Demencia se hará de ese equipo. Y lo que también sé es que Pancho recibirá un homenaje, probablemente en el Magariños. Esto lo sé ya que el Club de Baloncesto Estudiantes es una institución respetuosa con sus jugadores y con su afición, y como tal, deberá reconocer los 10 años de entrega que Pancho ha tenido hacia esta camiseta. Me acuerdo de Raúl, pero no es momento. Así, con lágrimas en los ojos, solo me queda decirte adiós Pancho, que tengas suerte allá donde vayas y, sobre todo, GRACIAS, de corazón.

La Copa no pone

Tras cuatro días de intenso baloncesto, como cada año, la Copa del Rey de baloncesto ha vuelto a pasar por nuestras televisiones sin pena ni gloria. Da igual que 15.000 personas llenen el Palacio de los Deportes o que Madrid se tiña de los colores de unos equipos cuyas aficiones se dejan la voz por su equipo. La Copa del Rey no importa, no se tiene en cuenta en esta país y eso que, a mi juicio, es el torneo más bonito que tiene lugar en nuestro territorio.

De hecho, creo con certeza que la Copa sí interesa al público en general. Muchos días la Copa ha sido el tweet más hablado de España. Los profesionales de la información se preocupan por este torneo, pero fuera de los focos. En frente de estos, su interés desaparece. Aún así, gente como Carlos Fite, presente en el Palacio a lo largo de toda la Copa, lo que destacaba del torneo era el espectáculo de las cheerleaders. Sin más. Así, la única cadena que medianamente ha tenido en cuenta este torneo ha sido TVE, quien emitía el evento. Aún así, su seguimiento ha sido escaso. De esta forma, la vigésimo tercera jornada de Liga ha tenido más relevancia en los medios que la Copa del Rey de básket.
Hecha la crítica-reflexión, vamos al pastel. La Copa se presentaba el jueves como un torneo apasionante en el que cada año se producen una o varias sorpresas que acaban con los favoritos. Sin embargo, llevamos un par de años que esto no sucede y, la verdad, no ayuda nada a este torneo. Quizás sea bueno que Madrid y Barça lleguen a la final para que así el seguimiento tanto de medios como de afición sea mayor, pero a mi juicio aún mejor es que los más débiles se carguen a los ricos. El Valladolid no pudo con el PEValencia. Pero es que el Valencia, aunque estuvo cerca, terminó quedándose sin final por culpa de un Sergio Rodríguez que se empeñaba en que este iba a ser su torneo, para, por fin, callar todas esas bocas críticas que cada día más le acechan. El Madrid, en cuartos, había acabado con un GranCa que le plantó cara, pero al que no le bastó la omnipresencia de un Carroll espectacular. De esta forma, el Madrid-Estu se metía en la final de la Copa gracias a la cantera estudiantil, gracias a un Carlos Suárez y a un Sergio Rodríguez que estaban superlativos. Por cierto, que venga Scariolo ahora y defienda la no convocatoria de estos dos para el Mundial del verano pasado. Igual si hubieran ido otro gallo habría cantado.

Por el otro lado del cuadro, el Caja Laboral ganó su derbi particular con ayuda arbitral de por medio. Vasileiadis dio un recital de acierto en el tiro de tres y, cuando tras ir 13 puntos por detrás consiguió poner a su equipo a dos puntos, los árbitros se encargaron de que el triple que ponía al BBB por delante no valiera. En semifinales le esperaba un Barça que había arrollado a una Penya que solo le aguantó a los de Xavi Pascual tres cuartos. A priori se esperaba un duelo en semifinales bonito y abierto en el que cualquiera podría ganar, pero el Barça demostró que los de Ivanovic no están finos.
Así que ayer se produjo la final esperada por todos, todos los que no son amantes del baloncesto. El aficionado sin más, que de vez en cuando ve algo de baloncesto pero que tampoco le apasiona quería un Madrid-Barça y solo había que pedirlo.  El Madrid aguantó más de lo que se esperaba. Planteó un partido muy físico, pero las fuerzas no le aguantaron. Los dos candidatos al MVP antes del partido, Navarro y Suárez no estaban finos. El de Aranjuez más, pero Anderson, mucho más físico, se lo comió. Chimpa sufre con gente más fuerte que él y Anderson, básicamente es eso, más fuerte. Tomic sostenía al Madrid en la primera parte, pero en la segunda desapareció. Así, sin ningún referente y con Llull con cero puntos, el Madrid se desinfló. El Barça, viendo flojear a los blancos, apretó con un Sada insaciable. El base catalán no se cansó de pelear cada balón y ese puntito más de intensidad fue lo que rompió el partido. De esta forma, el Barça repite título por segundo año consecutivo, hazaña que no se repetía desde el 88, y presenta sus firmes credenciales para la Liga y la Euroliga. Pero sobre todo, le vuelve a demostrar al Madrid que, a día de hoy, siguen siendo superiores. 

Por fin pinta bien la cosa

El Estu va para arriba, se lo empieza a creer y, sobretodo, jugadores que deben ser clave están encontrando su sitio. Falta Pancho, el alma del equipo, y aun así el Estu ha sido capaz de llevarse dos victorias importantísimas, una en Turquía y otra ayer, en el Palacio. Igual es el argentino el que sobra (ni se me pasa por la cabeza esta idea. La he escrito, sí,  pero no era yo el que tecleaba). 

Llegaba ayer un Blancos de Rueda a Madrid en tercera posición, por delante del Caja Laboral ni más ni menos, y con una racha de 6 victorias consecutivas. Y parece ser que los equipos así le ponen a los colegiales. Se le ha ganado al Barça, al Caja Laboral, a Unicaja y al Power en sus casas y ayer se derrotó al Valladolid. Es como si cuando juegan ante los grandes, los jugadores pusieran un puntito más. Y eso no es del todo positivo, porque luego vienen bajones como el de Granada o Manresa.
Pero el Estu se lo está creyendo. El ejemplo más claro es el de Asselin. El americano con pasaporte dominicano ha pasado de quedarse sin ficha a ser un jugador clave, que es lo que se le pedía. No anota demasiado, pero tiene una presencia en la pintura que ayuda enormemente al equipo. Otro de los que está creciendo es Welsch. El checo empieza a anotar. Tampoco demasiado, pero sí más que antes. Y luego está Blanch, quien parece empezar a contar con la confianza de Casimiro. Estaba claro, y es que peor que Ellis no iba a jugar. El catalán, por lo menos, las enchufa de tres.

Así, el equipo colegial se ha quedado fuera de la Copa y el ascenso acecha de cerca, pero parece que el 12º puesto se le queda pequeño. Aún así, da la sensación de que se están poniendo más intereses en juego en Europa que en la liga. Desde luego, el equipo juega mejor y nadie se va a quejar si el papel es la Eurocup es mejor del esperada. Una Final Four no estaría nada mal, aunque todavía es muy pronto. El martes tiene que viajar a Italia. Si se gana, media clasificación estará en el bolsillo.

P.D. Ayer el Palacio presentaba buena entrada. Bien es verdad que era el Día del Estu y se regalaban entradas. Aún así, parece que el pabellón de Goya gusta más que el de Carabanchel. Solo lo digo. 

Este 2011 viene loco

¡Cómo ha empezado el año! En estos cinco primeros días de 2011, pero mucho más ayer, se han dado una serie de noticias que han puesto el mundo del deporte patas arriba.

La primera de todas es la de que Lama se va, por fin, a la Cope con su gente, y deja un Carrusel Deportivo pobre y aburrido. Hace cosa de un mes tuve la oportunidad de ir a una charla-coloquio con Tomás Guasch, Paco González, Larrañaga y Alcalá. Todos ellos habían dejado la Ser para marcharse a la Cope meses atrás. Justificaron su salida transmitiendo un mensaje de amistad y unión de grupo. Vinieron a decir que no les importa dónde o en qué cadena con tales ideales trabajar, que lo que es más importante para ellos es estar juntos, como lo llevan haciendo los últimos 18 años, y disfrutar haciendo radio. Y el nombre de Lama apareció en repetidas ocasiones, manifestando, principalmente Paco, que era casi seguro que iba a acabar con ellos tarde o temprano en Tiempo de juego. Así ha sido y ahora, por fin, los seguidores del mítico Carrusel Deportivo (que no el de ahora) podrán disfrutar del equipo al completo.

La segunda noticia del día de ayer era el anuncio de que Higuaín por fin se iba a operar. Tras un mes de espera y de quejas de Mourinho, parece que el argentino pasará por quirófano. Dicen que en dos meses está, pero que se lo digan a Cazorla. El de Villarreal le dio ánimos ayer para la recuperación, pero me da a mí que el Madrid se va a quedar un buen tiempo sin su nueve de referencia. Además, como consecuencia de esta noticia apareció otra sorprendente cuanto menos. Lass estuvo ayer en el Bernabéu y nadie sabe para qué. Al francés le quedan más de dos años de contrato, y no parece que fuera a las oficinas del Bernabéu para renovar. 
En relación a las renovaciones, menudo palo se llevaron ayer los atléticos tras la noticia de la renovación del Kun. En un primer momento esta puede parecer positiva, pero nada más lejos de la realidad. Otra vez, y digo otra porque ya van incontables, la  directiva del club rojiblanco se la lía a sus aficionados. En esta ocasión, le han bajado la cláusula de rescisión a Agüero, por si se quiere ir, que lo tenga más fácil. Así, parece que este será el último año del Kun en la rivera del Manzanares.

Ayer se anunció también un fichaje, que conmovió el mundo del baloncesto. Esteban Batista (el amigo de las fregonas) se va al Caja Laboral. Yo, desde luego, no me lo esperaba en absoluto. Al uruguayo se le veía contentísimo entre tanta "verdulera" y, este año, había conseguido lo que no había logrado hasta entonces, meter a su Fuenla en Copa. El equipo iba de lujo y parecía que las aspiraciones de los de Maldonado estaban bien altas. Sin embargo, la pela es la pela, y el Caja Laboral ha puesto la pasta. Con motivo de este fichaje (cifrado en 850.000€) me surge la duda de si el Real Madrid no tiene fondos para abordar este fichaje ya que, con escaso juego interior en los últimos años (los Lavrinovic, Papadopoulos y demás tropa no cuajaban) y con Batista triunfando en Fuenlabrada, este fichaje se podría haber realizado unos cuantos años antes, evitando de este modo el fiasco de tanto pívot e impidiendo que el jugador recale en un rival directo como ha acabado sucediendo. Parece que en Vitoria saben lo que se hace, y más con los pívots, ya que de ellos han salido los Scola, Splitter y ahora Barac o Batista.
Por último, Alejandro Menéndez, entrenador del Castilla, ha sido destituido. Ya era hora, por cierto, porque el Castilla no juega un pepino. Dicen que el Madrid no tira de cantera, pero es que ahora mismo, no hay cantera. El Castilla da pena y no parece que ninguno de los jugadores pueda llegar a la élite. La destitución del cuerpo técnico era inminente, sin embargo hay dudas por lo que se pueda apostar ahora. Aún así, me sé más de uno que el domingo en el Bernabéu celebrará esta destitución con su camarilla de abonados.

P.D. Esta noche vienen los Reyes, y me da a mí que muchos han pedido una eliminación del Barça en Copa. A ver quien deciden los Reyes que ha sido bueno este último año.

Cosas de fregonas

Cómo ganar un partido de ACB gracias a un chaval que no seca el suelo. Éste sería un buen nombre para un curso que se de en Fuenlabrada a todo aquel interesado en secar el suelo de un pabellón de baloncesto. Y es que el derbi regional, o eso les gusta pensar a los locales, se decidió por un resbalón de Oliver a falta de escasos dos minutos y con dos abajo el Estu.

El partido se desarrolló por los derroteros que todos esperábamos. El Fuenla jugaba a gusto, y cuando no lo hacía, se la daba a Batista para que este solucionara el problema. El Estu, en cambio, con la baja sensible de última hora de Caner-Medley, se aferró a su capitán cuando todo parecía acabado. Pero en absoluto lo estaba. A falta de 3 para el final, Oliver anotó un triple desde la esquina para poner el 63-63. La defensa estaba siendo la clave. Casimiro planteó una zona 2-3 que le hizo mucho daño a los de Maldonado y gracias a esta intensidad en defensa el Estu llegó al final con opciones. 
Sin embargo, todo se desvaneció cuando Oliver caía en el parqué del Fernando Martín. Es una jugada absurda, que pasa en el minuto 18 y luego nadie se acuerda. Pero esta sucedió en el 38 y con dos puntos de diferencia únicamente y siendo la jugada posterior a la pérdida un triple rival. El suelo llevaba un rato mojado, y aquel joven que luego celebró tan airosamente la victoria de su equipo tiene gran parte de culpa. La similitud es bien sencilla. Todos sabemos que en el antiguo Manuel Ruiz de Lopera, cuando el Betis iba por delante, los recogepelotas desaparecían. Lo de ayer fue igual, pero en el modo basket. Son triquiñuelas o acciones antideportivas, pero normalmente, sirven para ayudar al equipo local. Aún así, que se puede esperar de un pabellón como ese.

Finalmente, destacar la actitud de Estaban Batista. El "paraguayo" para la Demencia se encaró en incontables ocasiones con los aficionados del Estu. Y más de una, en la cara de los árbitros (a mi juicio, son acciones en las que una técnica es perfectamente legítima). El pívot fuenlabreño llevaba 15 de valoración al descanso. Durante el descanso, se volvió a picar con la afición rival, entrando en sus provocaciones y llegando a tirar hasta tres veces cuando todo su equipo ya estaba en su banquillo por el simple hecho de que la Demencia le vacilaba con que no la iba a meter. Estas acciones pueden sacarte del partido. Lo único que puedo decir es que el uruguayo acabó con 18 de valoración, tres más de lo que llevaba al descanso.

5-7 es el balance actual del Estu, a dos victorias del quinto y a dos victorias del duodécimo. La Copa sigue siendo una opción real, aunque cada vez más complicada. Habrá que seguir luchando.

P.D. Aquí os dejo el vídeo promocional del partido contra el Caja Laboral. ¡Merece la pena!

El Estu no se rinde nunca

Tienen que estar contentos los dirigentes del club del Ramiro, y es que tras un inicio parecido al del año pasado (y digo parecido porque este año no ha habido ni lesiones ni Gripes A, aunque el Madrid le haya vuelto a robar a su mejor jugador, varapalo difícil de solucionar), Casimiro ha vuelto a encontrar la tecla para retomar el vuelo y volar bien alto.
En los cinco primeros partidos de la temporada el Estu dio mala, pero que muy mala imagen, desperdiciando incluso una renta de 17 puntos al descanso en Granada. Pero este equipo no se ha rendido nunca, y no lo va a hacer ahora. Siguiendo el lema que preside el Ramiro de Maeztu, que dice eso de "Ramireños, nunca dejéis de luchar", el Estu ha conseguido ganar, y además, ayer, jugando bien.


Germán se sale (aunque ayer no estuvo tan genial como en Málaga), Granger está creciendo a pasos agigantados, Pancho está y estará ahí por siempre, Caner vuelve a repetir los números del año pasado y el resto, poquito a poco, va sumando. Asselin (o Jesulín como se le conoce en la Demencia) tiene que creerse importante y jugar como tal. Welsch y Ellis suman, menos que lo que se esperaba de ellos, pero el partidazo del checo en Málaga ha hecho olvidar su pésimo inicio de campaña. Y los jóvenes, como ayer, tienen que ser el revulsivo. Clark solo necesita minutos (ya lo demostró este verano en el Pre- Europeo siendo el mejor de su selección) y Jaime... Jaime es especial. Es el nuevo niño bonito, al que hay que cuidar y mimar, y dejar que crezca junto a Oliver. Que se lo crea, aunque al chaval, viendo el desparpajo con el que jugó ayer, no creo que le haga mucha falta un ejemplo a seguir. Él tiene que jugar como sabe, que por cierto, es bastante bien.
Con esto, el equipo de la madrileña calle de Serrano tiene que crecer, y si se lo cree, llegar a Copa. Sería bonito y difícil, pero es posible. Hay que creer, tener paciencia y evitar ridículos como el de Granada. Lo que está claro es que el Estu a lo largo de su historia no se ha rendido nunca, no lo ha hecho tras este nuevo 0-5 y no lo hará jamás, y es ahí donde reside su grandeza.

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