Huelga indefinida, por favor

Vuelvo de vacaciones y se me presentan dos clásicos apasionantes, trepidantes y únicos. ¿Seguro? En verdad podría parecer que así es, sin embargo tuvimos que esperar hasta el final del segundo partido para ver que esto no ha cambiado, que esta gente se odia cual forofos y que la temporada pinta igual que la anterior, o peor.

De veras que ayer sentí vergüenza, pena y tristeza por ver al fútbol español enfermar hasta poder afirmar que está podrido hasta el fondo. Y digo el fútbol español al completo porque desafortunadamente nuestro fútbol no es más que estos dos equipos, y estos dos equipos están asqueados el uno del otro hasta el punto de que si el partido no acaba en un ring de boxeo, este se traspasa a la rueda de prensa.
Y el mayor problema que yo siento dentro de mí es que no veo solución a esta trama. Personalmente considero que estos dos equipos están tan vistos el uno respecto del otro, se conocen tanto y fuerzan tanto cada jugada que ningún encuentro puede acabar bien. Se tienen demasiadas ganas para lo que debe ser este deporte y ninguno de los dos va a ceder en este aspecto. Por tanto, estos encuentros estarán abocados a este tipo de final hasta que, a mi modo de ver, Mourinho y Guardiola abandonen los banquillos de sus respectivos equipos. Y no vale con uno solo. O se van los dos o esto no acaba. Y a mi, enormemente, me encantaría que se fueran los dos y que no volvieran nunca.

Sin embargo, y aunque quede en un segundo plano, el Real Madrid ha sido muy superior al Barça en los dos partidos. Mi orgullo hacia el club blanco volvía a lo largo de 175 minutos inconmensurables en los que el club de la capital conseguía dominar a un indomable Barcelona. Presionando arriba, jugando al ataque, impidiendo al Barça jugar como le gusta llegando incluso a quitarle la posesión en muchos momentos de ambos encuentros y, lo más condicionante, lo segundo más importante en el fútbol después de los goles, creando más ocasiones de gol que el equipo blaugrana. Sin embargo, lo que manda en el fútbol es el que mete la pelotita más veces en la portería y en eso, solo en eso, ganó el Barça.
Mourinho dijo el año pasado que sus equipos son mejores en su segundo año. Analizando estas declaraciones, me aventuro a decir que este Madrid ya es mejor que el del año pasado. Ese primer año de Mou al frente del buque vikingo fue primordialmente para establecer unos parámetros defensivos sólidos, que todos los asimilasen y a partir de ahí crear un juego ofensivo dañino. Eso es lo que faltó el año pasado, atrevimiento, y sin embargo en este, en tan solo dos partidos, el equipo ya ha demostrado que no es inferior a nadie y que va a pelear de tú a tú con todo el que se cruce en su camino.

Así, el orgullo hacia mi equipo era grande hasta que se produjo el bochorno. Me daba igual que el árbitro no pitase tal o cual, que Messi metiera todo lo que tocara o que Valdés se encontrara los balones a bocajarro que le asediaban. En verdad, me daba igual porque veía que mi equipo estaba siendo, por fin, el mejor equipo sobre el terreno de juego, el que hacía por jugar al ataque e impedir que lo hiciera el contrario y el que merecía ganar. Pero en el fútbol no vale con eso, y el que ganó fue el Barça. Con eso, lo único que me queda es suscribir las palabras del capitán de la Selección española, Iker Casillas, al felicitar al Barça y al alentar a sus compañeros a seguir trabajando.

Me gustaría enormemente poder quedarme con esa sensación. No obstante lo que pasó al final es algo que ya había ocurrido antes, que volverá a pasar y que debemos solucionar entre todos para que nuestro fútbol se sane. Hasta entonces, apoyo la huelga de la AFE indefinidamente porque ya estoy cansado de estos dos.

Cerrado por vacaciones

Paracetagol cierra, como los comercios comunes, desde mediados de julio hasta mediados de agosto. El destino elegido es Puerto Rico, lugar perfecto para desconectar de esta época de rumores sin sentido en la que imperan las noticias sobre un mercado enloquecido. Me perderé los primeros partidos de pretemporada, sí, pero llegaré a la tan ansiada por todos Supercopa de España. Espero que descanséis en este mes de inactividad y que recarguéis pilas para comentar y criticar todo lo que se publique en Paracetagol. Sin más, os dejo un vídeo que espero os anime tras el varapalo que habéis debido sufrir tras el anuncio del cierre por vacaciones.

Las cartas dicen que el futuro será mejor

A pesar de que mucha gente necesite llamar a pitonisas y pitonisos de la tele para que les cuente lo que les va a ocurrir en el futuro, nosotros, los aficionados al fútbol de la Selección, no lo necesitamos. Para ello, nos ha bastado con ver el Europeo Sub-21 que han jugado nuestros jóvenes. Y solo con eso sabemos que el futuro de la Selección va a continuar con la línea ascendente que lleva trayendo nuestro fútbol nacional a nivel internacional. Estos niños han hecho un Europeo maravilloso, han jugado al fútbol como los mayores y han demostrado a toda Europa que hay España para rato, para muchísimo tiempo. 


Sin embargo, por encima del bloque que ha conseguido alzarse con el título, hay dos jugadores que han destacado por encima del resto. Uno es Thiago Alcántara y, el otro, Javi Martínez. El primero tiene una forma de jugar entre Xavi e Iniesta. Es decir, que si su proyección continúa y acaba siendo tan bueno como parece, será un jugador con lo bueno de los dos mejores centrocampistas españoles de la historia. Debería haber un Thiago por norma en todos los equipos, por el bien del espectáculo, y es que el hispano-brasileño juega y hace jugar. No pierde un balón, siempre se ofrece para recibir y además, de vez en cuando, le sale la vena brasileña y hace una genialidad técnica al nivel de muy pocos. Lo único que se le puede achacar al jugador culé es el riesgo que toma en determinados pases. Muchos de ellos acaban cortados por la defensa rival, que monta el contraataque. Sin embargo, cuando uno de esos pases finales llega a su destino, el delantero solo tiene que rematar la faena. Thiago, de 20 años, tiene una cláusula de rescisión de 10 millones hasta final de mes; a partir de entonces, se convertirá en 30 millones. Cifras para nada descerebradas tratándose de un jugador de su clase. Ahora bien, espero que el Barça acabe fichando al pufo de Cesc Fábregas (y digo pufo porque el genial futbolista, a pesar de ser tan genial, todavía no ha levantado un trofeo con su equipo) y venda a este Thiago, porque si no, el equipo culé seguirá siendo invencible por muchos años más.
El otro pilar, como ya hemos dicho, es Javi Martínez. El navarro es un todoterreno infranqueable que además hace jugar a sus compañeros. Como dijo Maldini en la narración de la final, Javi parecía a lo largo de este torneo un senior contrastado jugando contra infantiles. Y es que el jugador del Athletic se anticipaba a los pases y movimientos rivales para cortar los ataques y montar las contras. Además, aunque no se le ha visto mucho por el ataque, cuando se animaba siempre llevaba peligro. Ha sido y será el sostén de la Selección y junto a Busquets, formará una dupla desesperante para los ataques rivales e imaginativa a la hora de crear el juego de su equipo.

Pero el triunfo de la Rojita no ha sido solo cosa de dos. De Gea ha estado en su línea, parándose hasta un penalti cuando más se le necesitaba. De los dos centrales hay uno que será la futura pareja de Piqué en la absoluta, Botía, y otro, Domínguez, que diciendo que es del Atleti basta para saber que de vez en cuando se le va la cabeza. Dos laterales inmensos, con un recorrido brutal, una presencia ofensiva determinante y una capacidad de recuperación muy necesaria. Tanto Montoya como Didac, y sobre todo este último, serán dos de los mejores laterales del mundo. En el medio, a los dos titanes ya comentados les acompañaba un Ander Herrera cuya tarea no es nada fácil. Las bandas eran para Muniain, un joven de 18 años que jamás besará el suelo gracias a su tren inferior, con un dribbling espectacular y una capacidad asociativa tremenda y para un Mata que aunque tampoco ha brillado, ha aportado la templanza y experiencia que sus compañeros aún no tenían. 
Hasta aquí, todo perfecto, con muchos futuros jugadores de grandes equipos que defenderán nuestra camiseta por todo el mundo. Pero me queda uno: el delantero centro Adrián. Nombrado mejor jugador por la UEFA (organismo que, con cosas como esta, demuestra una vez más su incompetencia) ha sido el peor de todos. Este tipo de equipos no necesita una referencia en ataque ya que son muchos los jugadores que llegan desde atrás. Adrián se ha hinchado a marcar goles, cosa sencilla en un conjunto con unos pasadores como los que tenía por detrás, pero ha fallado muchos más. El joven del Depor recuerda mucho a Fernando Torres. Incapaz de controlar un balón decentemente en estático solo crea peligro cuando corre. No es un jugador que resuelva partidos con su uno para uno ni con su definición y por ello es el único que me sobraba de la Rojita. Aún así, su recambio Bojan tampoco era mucho mejor. 

Hago un inciso para comentar que el Athletic del año que viene, o quizás de dos, va a ser de los mejores de su historia. No se sabe aún quién les entrenará, pero quien lo haga solo debe darles el balón a Ander, Javi o Muniain para que el equipo carbure. Estos tres, acompañados por Llorente formarán un equipo temido en Europa, y si no al tiempo.
De esta forma, españoles acostumbrados a ganar trofeos en los últimos años, no debéis preocuparos y es que el recambio de los Xavi, Iniesta o Casillas está bien cubierto por unos jóvenes que van a jugar al fútbol tan bien o quizás mejor que los mayores que les preceden.

El Estu se desploma a base de capotazos

Asefa Estudiantes, como su homónimo en el fútbol, el Atlético de Madrid, está al borde del abismo deportivo. Y matizo deportivo ya que económicamente, y aunque el club no tiene un duro, se está saliendo de la ley concursal, y parece que la economía de la entidad tendrá una línea ascendente.

Pero deportivamente, el equipo se va a pique. Ellis, Welsch y Blanch se van, cosa que cualquier aficionado al Estu aplaudiría, a menos que este hecho se produzca al mes de acabar la competición. Ese mes maldito que ha permitido a los cabras de dirección pensar, algo a lo que no están acostumbrados. Y como no lo están, destrozan el equipo. Sí, yo soy el primero que aplaudo el despido de estos tres "jugones", sin embargo, mi preocupación ha llegado cuando he comprobado que a Welsch, por ejemplo, hay que indemnizarle con en torno a 100.000€, ya que tenía un contrato de tres años.
Otro que se va es Oliver. Bueno, se va, si Granger no renueva. Así son las cosas en el Estu. En el Ramiro no se dice adiós, se dice hasta luego, porque si me quedo sin bases, y aunque haga el ridículo, igual tengo que repescarte. Lamentable, sobre todo con un jugador que aunque no sea un dios, ha dado todo lo que tenía. Que se las fumaba al final de cada partido, bien, pero a Oliver no se le puede reprochar nada. Y tiene pinta de que el Estu hará el ridículo ya que Granger, junto a Clark, parece que no van a renovar. Dos jóvenes a los que se ha criado y curtido en la ACB, se van sin poder hacer nada, debido, entre otras cosas, al mal rollo que hay en el club. Que no son jugadores de NBA no hay duda, pero de que al Estu le aportan muchísimo, tampoco. Por cierto, si al final Jayson se queda y se larga a Oliver, habrá que indemnizar con 70.000€ al base catalán.

Por último, omitiendo la salida de Pancho y todas las consecuencias que esta conlleva, se va Casimiro, un entrenador que nos ha dado mucho, pero que nos ha quitado más. A mi juicio, era el año para echarle, pero no como se le ha echado. No puede ser que acabe la temporada, tu jefe te ratifique en el cargo y comience a planificar contigo la próxima temporada, y al día siguiente te eche. Eso no es normal. Alguien tiene que tener algún problema para echar a su entrenador al mes de acabar la temporada cuando le había ratificado en el cargo. Pues su marcha conlleva una indemnización de otros 100.000€. 
Total, que el Estu no tiene dinero para fichar pero sí para echar. 300.000€ que se van del Ramiro con un beneficio cero para el club. Solo dos se quedan seguro (Jaime y Germán) y del resto no se sabe nada. Así, hay que reconstruir un equipo desde cero en el que probablemente lo que se traiga, sin dinero, será del estilo Jiménez, un abuelo del basket cuyos mejores años han pasado hace ya mucho.

Pero hay solución, y es que ese grano en el culo que tiene el Estu tiene, como en el caso del Atleti, nombres y apellidos: José Asensio, director general, y Nacho Azofra, director deportivo. Uno es un sinvergüenza que cada año deja al Estu a la deriva para que comience con un 0-5, y el otro es una leyenda del parqué a la que las oficinas le quedan grandes. Sus capotazos no caben en los despachos, y nadie le respeta en ellos. Así, lo mejor que pueden hacer ambos es salir del Ramiro de la mano, para no volver. Aunque si antes pueden contratar a Pepu, que lo hagan. El mejor entrenador de la historia colegial es el único que puede devolver la ilusión a una afición que ya no confía y que ve cómo aquel que celebraba con capotazos los éxitos de su equipo impide que otros le imiten ahora.

Paracetagol está de luto

Paracetagol llevaba inactivo dos semanas. Entre el final de curso y el comienzo de vacaciones, temas como la final de Champions, el descalabro del Madrid de baloncesto, el milagro de Miribilla y sus "men in black", el Giro de Contador, el sexto Rolland Garros de Nadal, la impecable Selección Española, los fichajes rácanos y rancios del estilo Mou que está fichando el Madrid, el adiós de Valdano y tantos otros habrían compuesto una serie de magníficos posts. Sin embargo, ha tenido que llegar la noticia menos esperada en el Ramiro de Maeztu, el dolor más doloroso para esa mejor afición de España y una pérdida irrecuperable para el conjunto estudiantil para que Paracetagol vuelva a faenar.

Y es que Hernán Pancho Jasen, el gran capitán, el extranjero que más partidos ha vestido la elástica ramireña, ha anunciado su adiós a la entidad colegial a través de una página web dedicada en exclusividad al baloncesto. Y aquí entro en un tema que me escuece, y mucho. Sólo he visto en un periódico deportivo, a eso de las 10 de la mañana de hoy, la noticia publicada. Medios como el Marca, con cerca de 50 noticias tratadas con fotografía, ni la menciona, lo cual es, cuanto menos, lamentable. Se sabe a ciencia cierta que el baloncesto cuanta más bien poco en este país, pero esta noticia no solo involucra al Estu. Esta noticia tiene una repercusión nacional en el baloncesto de nuestro país y probablemente hoy, a lo largo de todo el día, Twitter se llenará de mensajes de gente involucrada en el básket, despidiendo a uno de los mejores extranjeros que han pasado por nuestra liga.
Y es que Pancho nos deja 10 años de entrega, de garra, de lucha, de no bajar los brazos, de no dar un balón por perdido, de asistencias, de rebotes y de canastas, pero sobre todo, han sido 10 años de buenos momentos. 10 años en los que ese argentino desmelenado ha demostrado lo buena persona que es. Sus logros deportivos, a nivel de títulos, han sido escasos. Tanto que sólo ha conseguido un subcampeonato de liga. Sin embargo, a pesar de no lograr títulos, Pancho deja una huella imborrable en el Ramiro.

"Maradona no es una persona cualquiera..." dice la canción que la Demencia le dedica a su capitán. Y no hay mejor forma de describir a Pancho. El argentino es un apasionado del baloncesto, y del Estu. Se ha enamorado de la filosofía del club de la calle Serrano y la ha predicado por tierras españolas de la mejor manera posible: luchando. Su espíritu de lucha y garra perdurara en la retina de los aficionados y Pancho será recordado por siempre.
No sé a dónde irá, ni dónde jugará. Lo que sí sé es que allá donde vaya, la Demencia se hará de ese equipo. Y lo que también sé es que Pancho recibirá un homenaje, probablemente en el Magariños. Esto lo sé ya que el Club de Baloncesto Estudiantes es una institución respetuosa con sus jugadores y con su afición, y como tal, deberá reconocer los 10 años de entrega que Pancho ha tenido hacia esta camiseta. Me acuerdo de Raúl, pero no es momento. Así, con lágrimas en los ojos, solo me queda decirte adiós Pancho, que tengas suerte allá donde vayas y, sobre todo, GRACIAS, de corazón.

Chamusquina

El fútbol moderno es complicado, en muchos sentidos. Hoy día es difícil llevar a cabo un fichaje de un jugador, de un entrenador o de un director deportivo. En la actualidad, es complejo firmar un acuerdo de patrocinio con una empresa que te vaya a pagar unos dineros suficientes para abordar los costes del club. Sin embargo, si hay un camino arduo en el mundo del fútbol actualmente, que te cuesta millones, llantos, sudor, esfuerzo y mucho trabajo, es ganar varios años seguidos. Y puede decirse que eso, a parte del FCBarcelona, no lo ha conseguido nadie desde hace muchos, muchísimos años. Tantos, que yo ni había nacido, por lo que no sé decir qué equipo podría ser ese. Pero, y aprovecho la ya archiconocida pregunta de Mou, ¿por qué el Barça sí lo ha conseguido, y nadie más?

Pues bien, analicemos al detalle todos los factores determinantes que influyen en la consecución de un título en el fútbol moderno. En primer lugar, aquello que supone propiamente el palabro fútbol: un terreno de juego, 22 tíos vestidos de corto, una estrategia y una afición. Eso era, es y será por siempre lo que se conozca como fútbol. Eso es la esencia de este deporte y es lo que no puede faltar para ganar en él. El Barça, en esto, es el mejor. Juega como nadie, sus jugadores se combinan a la perfección, el entrenador ha conseguido reunir a un grupo ya de por sí unido, ha creado una forma de jugar inédita hasta el momento, con una presión y un toque de la pelota inauditos y además, por si todo esto fuera poco, la afición acompaña. Si el fútbol solo fuera lo que sucede en los 90 minutos en los que rueda el balón, el Barça sería y es el mejor. Sin embargo, le pese a quien le pese, nuestro deporte es mucho más que eso. 
Y ese eso es negocio. Sin entrar aún a analizar qué sucede en el fútbol actual, tan ligado a la economía, veámos cuál era el papel del FCBarcelona en Europa hasta el año 2005. Su palmarés en la máxima competición europea era tan sólo de un título, con tres final perdidas, en 50 años. A partir del 2005 el Barça ha logrado dos títulos intercontinentales, 2 semifinales y este año, mínimo, finalista. Evidentemente, algo más tiene que haber aparte de buen juego, y es que ningún equipo había conseguido antes esta gesta. Ni siquiera el Ajax de Kluivert, los hermanos de Boer, Rijkaard, Van der Sar y Seedorf; la Juventus de Platini y Paolo Rossi; el Milán de Van Basten, Gullit, Rijkaard, Maldini y Baresi; el Bayern de Kahn, Elber, Lizarazu y Effenberg; o el Madrid de la Quinta del Buitre. En el fútbol, como en todo en esta vida, existen unos ciclos que hacen que los vencedores y vencidos cambien, varíen y se alternen. Sin embargo, el Barça parece ser inmune a estos cambios, y es que desde el 2005, el ex-presidente Joan Laporta firmó un contrato con Unicef por el cual iban a dejar de ingresar los más que probables 20 millones de Euros que cualquier patrocinador iba a pagar para aparecer en la camiseta del Barça. Además, la entidad culé colaboraría con 1,5 millones a los proyectos de Unicef. Es decir, no solo no ganan dinero, si no que además pierden. Pierden en el negocio, pero ganan en imagen. A partir de ese momento se comienza a hablar de la caballerosidad del club, del espíritu amigable, de lo simpático que es Pep y de lo deportivos que son sus jugadores. Pero en el contrato con Unicef, recordemos que no deja de ser negocio, y en cualquier negocio los firmantes buscan sacar el máximo beneficio, el Barça tendría que ganar algo más que imagen. ¿El qué?
Pues bien, hay un señor que se llama Senes Erzik que es el Vicepresidente del Comité de Árbitros, Vicepresidente del Comité Ejecutivo y Presidente del Comité de Responsabilidad Social y Juego Limpio de la UEFA, que curiosamente es también el Director de Proyectos de UNICEF. Es decir, mano derecha de Platini y jefazo de Unicef. Repito: curiosamente. Y repito: árbitro y juego limpio. A esto hay que añadirle que personajes notorios relacionados con el Barcelona como pueden ser Joan Gaspart, Miembro del Comité de Competiciones de la UEFA, o Joan Laporta, responsable del Consejo de Estrategia de la UEFA, sin mencionar el papel de Jose María Villar, amigo íntimo de Laporta, quien le salvó el puesto en la última votación a presidente de la RFEF, ocupan cargos notorios dentro del máximo organismo del fútbol europeo. Y todo esto, aunque huele mal, muy mal, hay que reconocérselo al Barça. Ellos han sabido moverse, han sabido qué gatos tenían que cuidar sin llamar mucho la atención y han sido conscientes del peso que podían tener sus actos con UNICEF. Por contra, el Madrid, que tanto se queja a través de su nuevo héroe, José Mourinho, no tiene ningún tipo de representación ni en la UEFA ni en la Federación. Eso sí, como bien se reía Pep en rueda de prensa, Mourinho cuenta con un Director General, un Director Deportivo, un Asesor del Presidente, un Director General de la Presidencia, un Director del Área Social y un Director de la Asesoría Jurídica, que no sirven para absolutamente nada. Así, el Madrid debería replantearse su situación institucional con un Presidente que no se entera del cotarro futbolístico (del económico sí, ya que de ahí puede sacar pelas), dejar de llorar y empezar a actuar, como muy bien ha hecho el Barça desde el 2005. Bien siempre y cuando los organismos te lo permitan, como sucede con el club, o más que un club, culé.

Paracetagol te cuenta lo que no viste del Mutua Madrid Open


Paracetagol pudo presenciar en directo en la Caja Mágica los cuartos de final disputados entre Rafael Nadal y el francés Michaël Llodra y la final de ayer entre el manacorí y el serbio Novak Djokovic.
El viernes Nadal ganó fácil ante un jugador que realizaba un tenis antiguo, con saque y subida a la red continuamente. Gracias a esto el partido fue bonito, pero no dio para mucho. Ese mismo día Paracetagol presenció un entrenamiento del posterior campeón del Master 1000 de Madrid.

Nole, junto a su equipo, su padre y su hermano, jugó durante 15 minutos un futvolley de tres contra tres con el pie. Posteriormente realizó un suave peloteo para dos horas después y ya en la pista central, arrollar a David Ferrer.

Ese mismo día Paracetagol vio a Verdasco llegar a la Caja Mágica. El madrileño, eliminado en primera ronada, fue vacilado por unos jóvenes que le pedían entradas para su partido y que le preguntaban a qué hora jugaba. Estos mismos chavales le preguntaban qué tenía en la cabeza, haciendo reír a todos los presentes. A Verdasco no le debió sentar muy bien ya que no se paró a firmar autógrafos ni a saludar.

Pero Paracetagol lo que más vio fue tenis. Sobretodo ayer. En la final, los dos mejores jugadores del momento se enfrentaban en un partido igualadísimo. Cada punto fue peleado hasta la extenuación, lo cual se veía reflejado en los chillidos de ambos tenistas, en los que parecía que se les iba a salir el alma. El partido fue de alta tensión y no sé si habría podido aguantar un tercer set. Aún así, disfruté como un enano con golpes como el de Rafa por debajo de las piernas con la posterior locura de la Caja Mágica o con los peloteos interminables que por lo general se llevó el serbio. Y ahí estuvo la clave del partido. Nole ya no tira pelotas fuera como antes, todo va dentro, y los peloteos, por largos que sean, los ganaba el siempre. Si a esto le sumamos que su saque es bastante mejor que el de Rafa, y que anímicamente está por encima de las nubes, el serbio se convierte en un jugador imparable. 32 partidos seguidos sin perder y camino del número 1.
Sin embargo, Paracetagol vio mucho más a parte de tenis. Por ejemplo, vio a Ronaldo y a Casillas con sus respectivas novias sentados todos en primera fila y haciéndose carantoñas durante todo el partido. Destacar el manoseo de Sara Carbonero, quien no dejó de sobar a Iker en todo el partido. Pero vio también a un Granero que junto a su novia estaba en la parte más alta del estadio sentado junto a la plebe, justo encima de sus compañeros de equipo, que presenciaban el partido en los palcos Vip. Tmbién vio a Kaká, Carvalho y Miguel Torres llegar tarde y sentarse junto a Casillas y Cristiano.

Paracetagol también vio cómo a Carmen Machi no le interesaba demasiado el tenis. La actriz conocida en todo el país por su papel de Aída no paraba de hablar con su acompañante. Y cuando este no le hacía caso, Machi charlaba con Almódovar.

Pero Paracetagol estaba exhausto de tanta intensidad tenística y necesitaba un descanso. Decidió irse al baño y allí, sin más dilación, hizo sus necesidades codo con codo con el mismísimo Fernando Hiero, tipo elegante allá donde vaya.

En la entrega de trofeos, Paracetagol escuchó un “Gallardón faraón, sube los parquímetros” cuando el alcalde de Madrid le entregó el trofeo a Novak y vio a Rajoy esconderse en su asiento.

Con el partido acabado, Paracetagol se cruzó tras con Radomir Antic y le dijo la famosa frase de Carrusel Deportivo de:”Rado un bratzo”. El serbio contestó con una amigable sonrisa, pero no se paró a charlar. Quien sí lo hizo, minutos después, fue Sergio Canales. El joven madridista tampoco estaba en el palco de honor, y como personaje público, pero persona corriente, se paró a echarse unas fotos y a comentar su situación en el Madrid. El chico no estaba contento, pero aún así se portó fenomenal. Otro "bratzo" grande para el crack cántabro.

Paracetagol vió al final del partido a Cristiano Ronaldo junto a su novia, la modelo rusa Irina Shayk, salir disparado del recinto de la Caja Mágica, sin atender a los fans que por allí le esperaban.

Paracetagol vio también a Djokovic y a su equipo tirarse al lago de la Caja Mágica para celebrar el título conseguido, ante la mirada incrédula de cientos de curiosos que pasábamos por allí. Y también vio cómo lo celebraba antes de entrar al coche que le llevaría al hotel junto a su entrenador, quien loco de felicidad, se quitó la camiseta y bailoteó encima del coche.

Y Paracetagol se marchó a casa lleno de tenis y famoseo, no sin antes cruzarse con Arantxa de Benito, ex de Guti, y decir adiós a una Caja Mágica que hizo, durante diez días, las delicias de los aficionados al tenis.

Justicia futbolística

"Ha triunfado el fútbol y los valores del Barça", Sandro Rosell.

"Se ha hecho justicia futbolística. Ha ganado el mejor, ha ganado el fútbol", Xavi Hernández.

"El Real Madrid trata de desenfocar los más importante: el fútbol. Es una pena, hay que saber competir y nosotros después de la final de la Copa del Rey les hemos felicitado porque han metido un gol más que nosotros. Eso es lo que diferencia al Barça de otros clubes". Daniel Alves

Estas son sólo algunas de las declaraciones que se han dado a lo largo de los veinte días de clásicos por parte de jugadores y directivos culés. Este, evidentemente, es el sentir del Barça. En cambio a mí me produce cierto descontrol. No acabo de entenderlas y aquí voy a intentar exponer mis dudas.

No entiendo cuando Xavi dice que se ha hecho justicia futbolística. Eso quiere decir que como el Barça es el que mejor trata la pelota, el que más posesión tiene, solo ellos se merecen ganar. Yo lo entiendo así, y desde luego, no lo entiendo. No entiendo cómo un profesional campeón del mundo y merecedor de un Balón de Oro puede hacer unas declaraciones como estas. No tiene ningún sentido. Xabi Alonso le replicó de esta forma: "Nunca criticaré cómo tiene que jugar un equipo, lo que decide un entrenador o cómo lo interpretan sus jugadores". Xavi se ha crecido, ha ido más allá y no tiene razón. Mascherano, al respecto, dijo lo siguiente: "No hay que desmerecer las formas de jugar. Hay mil formas de jugar que te llevan al éxito". De estas declaraciones intuyo que el Jefecito no está involucrado todavía en todo eso que es el Barça: mucho más que un club. El argentino no sabe bien dónde está aún, aunque sí se ha aprendido el tirarse cuando te soplan.

Al fútbol se juega como se sabe o como se puede. Cada uno decide el camino para ganar, fin último del fútbol. Sin embargo, para Xavi, es el Barça quien debe ganar siempre. Si eso no sucede, el fútbol es injusto. Todo esto suena un poco a estupidez y es que yo, personalmente, no le encuentro el sentido por ningún lado. Si alguien me puede ayudar, se lo agradecería. Pero no acabo de entender que digan esto cuando tampoco me ha parecido que el Barça fuera tan superior al Madrid. Un equipo que toca y toca en su campo tiene la posesión, pero no hace daño, lo cual no supone ninguna superioridad. El Barça solo ha sido superior al Madrid en la segunda parte de la Copa del Rey y en los 30 minutos que pasaron tras la expulsión de Pepe. 75 minutos de los 400 que se han disputado en los cuatro clásicos. El resto: bacalá. El Barça no es el que era, no ha desarbolado al Madrid a base de toque y tampoco ha creado grandes ocasiones. Por eso, en estos días en los que el Barça no ha jugado como lo hacía antes, estas declaraciones me sorprenden aún más.

Pero todo esto va en la línea de las ruedas de prensa de Guardiola. Cuando se gana, todo son alabanzas al rival y méritos de su equipo. Y por supuesto, respeto, mucho respeto. Sin embargo, cuando se pierde aparecen las malas formas. Actitud chulesca, reprimido todo el año, Guardiola explotó cuando perdió la Copa. El Barça no está acostumbrado a perder, y se tiene que meter en la cabeza que eso puede ocurrir. Sea una injusticia o no, puede pasar, pero parece que en el club no está bien asimilado. No quiero ni pensar lo que ocurrirá si el Barça pierde dos finales este año.
Pero el problema de todo es que el Barça es més que un club. Como diría Mourinho: ¿por qué? ¿Qué es ese más que un club? ¿Acaso el Barça no es solo un club de fútbol? ¿Es que es más que eso, que un equipo que juega al deporte rey en nuestro país? ¿Qué pasa, que solo los valores del Barça son los válidos? ¿El resto de valores son despreciables porque no son los del Barça? ¿Qué pasa, que al fútbol solo se puede jugar como juega el Barça? Demasiada hipocresía en un mensaje claro y conciso.

El Barça transmite ser el poseedor de la verdad absoluta, de las capacidades últimas de unos futbolistas mucho más que futbolistas. Mientras sigan ganando esta situación no va a cambiar, pero yo, repito, hay muchas cosas en torno a este club que no termino de entender.

Orgullo blanco

El madridismo debe estar orgulloso de su equipo tras el partido de ayer por muchas razones, y es que el Madrid consiguió plantarle cara al mejor equipo de la historia. El madridismo debe estar orgulloso de que su equipo intentara, al menos, jugar al fútbol; de que supiera defender a los mejores jugadores actuales; de que el equipo luchara hasta el final y no se diera por vencido; de que consiguiera empatarle a un grandísimo equipo; pero sobre todo, el madridismo debe estar orgulloso de que su equipo resistiera al Barça y de que este solo haya sido capaz de eliminarle con algo más que juego.

El párrafo anterior podría ser perfectamente una rueda de prensa a la inversa del Sr. Pep Guardiola, pero no lo es. Quizás le falta algún "puto amo" o "puto jefe" para serlo. El párrafo anterior es un sentir: es el sentir del madridismo. Esa afición llorona que no sabe ganar y mucho menos perder. Sí, pero esa afición a la que no le han dejado estar orgullosa de ver a su equipo en la final de Wembley.

Una eliminatoria tan sumamente igualada se decide por detalles y, generalmente, esos detalles o los marca un jugador top, o los marca el árbitro. Como jugadores top había muchos en esta eliminatoria, la balanza la han decantado los colegiados. En la ida fue un tal Stark que se inventó una expulsión en un partido abocado al 0-0. Un 0-0 de ida que con el 1-1 de ayer supondría el pase de otro equipo a la final. Sin embargo, hay más.

Otra vez cuando mejor estaba el Madrid (y digo otra vez porque en la ida la expulsión llegó cuando el Madrid empezaba a atacar) apareció el árbitro, la UEFA o quien les de la gana. Pero algo raro ocurrió. Una jugada en la que el ayer imparable Cristiano Ronaldo fue placado por Piqué cuando se iba directo al área de Valdés acabó en falta en ataque. ¿Cómo? Pues porque Cristiano, en lugar de retorcerse por el suelo con las manos en la cara, decidió levantarse a ver cómo Higuaín marcaba gol. Si Cristiano hubiera hecho eso, no sería del Madrid precisamente. El que sí lo hizo fue Mascherano, que de un encontronazo fortuito se desvaneció. Pues bien, si se pita la falta de Piqué, debería ser roja ya que es el último hombre. Si se da la ley de la ventaja, el gol debe subir al marcador, ya que si señalas falta en ataque estás favoreciendo al infractor. Un balón al que el Jefecito jamás iba a llegar beneficiaba al Madrid en todos los sentidos, pero De Bleeckere vio algo que solo él podía ver. Me suena a aquello de que Stark vio una expulsión que solo él podía ver.

De Bleecker, ese árbitro que hoy dice estar orgulloso de su actuación de ayer, ese árbitro que en el minuto 67 miraba el reloj ansioso porque terminara el partido, ese trencilla que debió enfadar a Ferguson cuando no expulsó a Pedro en el 89 tras entorpecer éste el saque de Casillas, ese colegiado que no pitó ni una falta al Madrid al borde del área, pero que señalaba contacto en contra de los blancos, ese árbitro que señaló 31 faltas en contra del Madrid y tan solo 10 a favor. En todo esto, ¿dónde cabe el respeto que promueve la UEFA? ¿Dónde está el trato que se le debe dar al mejor club del siglo pasado? Lo de esta eliminatoria ha sido un ninguneo monumental, quiero pensar que no premeditado, pero sí recompensado.

Pero sigue habiendo más. El Barça celebró ayer el pase a la final como el Madrid celebró en Valencia la Copa. Solo hay una diferencia entre ambas celebraciones. ¿Alguien la ve? El Barça, sin aspersores alguno, dio la vuelta al ruedo y manteó a Abidal. Pero, les faltaba algo en las manos que el Madrid tenía en Valencia. ¿Alguien sabe qué? La prudencia de Pep en sala de prensa no se correspondía con la incitación que hizo a sus jugadores de que festejaran el pase como si de un título se tratara. Esa incitación llegó a unos aficionados que como locos se marcharon a celebrarlo al grifo de Canaletas.

Todo esto me hace recordar que no he felicitado al Barça: felicidades. Pero les felicito por pasar a una final, no por ningún título (creo que este matiz debe quedar claro). Sin embargo, lo que quiero que prevalezca de este post es que me siento orgulloso de ser del Madrid, y es que mi equipo ha dado la cara. Aunque hayan minado nuestra moral a base de pitidos, el equipo ha luchado hasta el final y eso, por encima de todo lo demás, es el Real Madrid. Así que, a quien yo creo que debo felicitar, por su saber estar y por su coraje y por su garra, es a los jugadores del Madrid. Por ello, chicos, ¡FELICIDADES y GRACIAS!

el FÚTBOL echa el telón

Se acabó. Me bajo de la moto para, espero, no subirme más. Estoy cansado de defender lo indefendible, de justificar acciones y palabras estúpidas y, sobre todo, de ver un FÚTBOL entre los dos mejores equipos del mundo aburrido, banal y sencillo.

Mourinho y Guardiola han acabado con el FÚTBOL español. Le pese a quien le pese ambos dos son igual de culpables. Uno por provocar y menospreciar al rival; el otro, por ser lo más repelente que ha pasado por una rueda de prensa. Ambos entrenadores, grandísimos por cierto, quizás de los mejores de la historia, se exceden en sus funciones y dan unas ruedas de prensa que lo único que hacen es quitarle protagonismo al FÚTBOL. Y es que a mí, señores, lo que me gusta es el FÚTBOL.

Madrid y Barcelona no juegan un pimiento. De los tres clásicos que llevamos en dos semanas he visto dos en el campo, y si no fuera por mi forofismo, me habría aburrido. Hasta un ermitaño lo habría hecho. Atléticos, escépticos y demás personas que ni les va ni les viene el Barça, el Madrid o el FÚTBOL en general me han comentado hasta la saciedad que los partidos han sido un tostón. Sin ocasiones, sin querer jugar, y con los dos equipos esperando a que el partido se resolviera en la rueda de prensa. Porque es allí donde se han jugado estos clásicos, pero ese allí, para mí, no es FÚTBOL.

El FÚTBOL se juega en un terreno de juego, once contra once con un árbitro malísimo que no pita nada bien. Pero eso, y solo eso, es el FÚTBOL. Todo lo que viene detrás es porquería. Y esa porquería ha acabado con el FÚTBOL español. No existe. Y si pensáis que sí, que alguien me diga quién vio una noticia de más de dos minutos ayer en televisión sobre unas semifinales de Europa League en las que un equipo español fue vapuleado. Nadie. Y es que los medios se centraron en una noticia asquerosa, de esas que da vergüenza enterarse.

El Barça denunció a Mourinho y el Madrid a los jugadores culés. Yo los denunciaba a todos y los mandaba a tomar vientos, o más lejos si cabe. A unos por creerse algo más que FÚTBOL, y a otros por no querer jugar al FÚTBOL. Y todo viene porque dos impresentables están al mando de los dos clubes españoles con más historia del FÚTBOL español. Al Barça se le va la cabeza pensando que es algo lógico denunciar a Mourinho. El portugués solo dice sandeces permitidas por un Florentino que está acabando con el Madrid ya que, ¿dónde está la cantera, dónde está el señorío, dónde el respeto al contrario? Para mí, los tres pilares de la historia del Madrid, a parte de las victorias, brillan por su ausencia en un equipo cuyos máximos exponentes son un entrenador chulo y maleducado y un jugador chulo también y poco solidario. Y esto es el Madrid. Bien es verdad que el club blanco solo denuncia al Barça porque los culés denuncian primero, pero sigue siendo lamentable.
Aún así, al Barça se le ha ido la olla. Creo que no son conscientes en su totalidad de lo que están haciendo. Su acción no tiene precedentes, y es que el hecho de quejarse siempre ha ido ligado al FÚTBOL. El Madrid ha tenido que aguantar las ayudas de Franco, el equipo del gobierno, el robo de Di Stefano... y todo eso nunca ha sido denunciado porque habría sido patético. Nadie en el Barça demuestra tener más dedos de frente de los pocos que tiene Piqué y por eso crean este escándalo que veremos cómo termina.
Así que, que les den. Que les den tanto a unos como a otros, pero que se vayan a la mierda. Estos dos clubes se están excediendo y se están olvidando de lo que son: dos clubes de FÚTBOL que lo que tienen que hacer es jugar al FÚTBOL y dejarse de tonterías ajenas al deporte que más seguidores tiene. Por favor, que la política abandone el deporte y que mi mundo, mi vida, mi mayor afición vuelva a ser algo de lo que me enorgullezco, de lo que me gusta ser parte y de lo que me hace feliz. Porque solo el FÚTBOL es capaz de lograr eso.

Franco resucita y se hace del Barça

El Fútbol Club Barcelona se retracta. Lo de ayer pasó de oscuro a tremendamente negro. No voy a hablar de conspiraciones ya que no poseo los medios suficientes como para gozar de una información cuanto menos valiosa, por eso, lo único que se me ocurre es que Franco haya resucitado y que se haya hecho del Barça. Las ayudas arbitrales son demasiadas ya y yo, personalmente, estoy cansado. 
Estoy muy cansado de tener que aguantar un partido horrible entre los a priori dos mejores equipos del mundo. Menudo tostón. El Barça no es el que era, y al Madrid le valía el empate. Los locales son conscientes de que son inferiores al Barça, y ese es su gran logro. Gracias a eso han ganado una Copa del Rey y, si Stark no se hubiera interpuesto, le habría metido en problemas en estas semifinales. Que sí, que el Madrid por historia y pasado debe salir al ataque en su casa en unas semifinales, pero, yo, como aficionado a un club, lo que quiero es que ese club gane. No quiero que juegue mejor que el rival y pierda. Lo que quiero es que gane. ¿O a caso estábamos todos contentísimos de lo bien que jugamos contra Suiza, sin que nos importara la derrota? Tururú. 

El Madrid tenía un plan, que era no recibir goles en casa y jugar la vuelta en el Camp Nou a cazar alguna. Es un plan pobre, sí, pero probablemente era la única forma de eliminar a este Barça. Un Barça que tampoco quiso jugar. Tuvo una posesión del 70% pero, y lo digo sin el dato exacto, casi seguro que más de la mitad de esa posesión fue en su campo y que Piqué fue el que más tuvo el balón. El Barça quería el empate también. De ahí que el tostón de partido fuera mayúsculo. Si no llega a ser por la tensión y el ambiente del campo, más de uno ayer se habría dormido en el Bernabéu. Por eso, en un partido igualado abocado al empate, algo raro tenía que pasar. Y pasó cuando mejor estaba el Madrid, cuando llevaba cinco minutos seguidos con la posesión (eso es una mierda, pero para un rival del Barça no está nada mal) y cuando el Barça más sufría. 
Mientras Kaká se preparaba en la banda para ir a por el gol, Pepe hizo una entrada que el peor árbitro de la Bundesliga según los jugadores señaló a favor del Madrid primero, para cambiar su decisión radicalmente en diez segundos y acabar expulsando al luso. Alves contribuyó a la causa. Como lo habían hecho antes Pedro o Busquets, fingiendo agresiones inexistentes, acciones propias de un equipo señor. También es de equipo señor el protestar los 11 jugadores al unísono y muy airosamente las faltas del rival. Por cierto, unas protestas agresivas que cohibirían a cualquiera y que son impunes para los árbitros, cosa que no entiendo ya que algunos a la mínima protesta sacan a pasear las tarjetas. Supongo que será la presión que meten once tíos a la vez. Claro, Stark pensaría: "¿A quién se la sacó, si me están protestando todos? Bueno, a Messi seguro que no, que es mi ídolo". Un ídolo sin el cual el actual Barcelona sería más bien poco. Un ídolo que si ya es letal con once, contra diez, con espacios, y con media defensa rival apercibida, te hace un hijo en un momento.
Por cierto, Guardiola no habló ayer en rueda de prensa, cosa que no entiendo. El día de antes había soltado un discurso poco común entre caballeros. Pep cambió su forma de dar las ruedas de prensa cuando perdió, y ayer, que volvió a ganar, fue de nuevo un ejemplo en sus modales. Mourinho, en cambio, fue el de siempre, fiel a su discurso y con las ideas claras. Aunque lo que diga haga daño, siempre lo dice igual, y ahí, amigos míos, demuestra ser más coherente que Pep.

Camino del triplete

El Madrid lo ha conseguido. Eso que tantos veían como imposible, eso que nadie podía esperar, eso que los culés no habían pensado en ningún momento, sucedió ayer. Ese eso es que el Real Madrid le ganó la Copa del Rey al mejor equipo de la historia del fútbol.

El Madrid jugó peor, el árbitro le ayudó, Mourinho es un rácano, el estilo del Barça sigue dominando, la posesión fue de un 70-30, la modestia es propia del Barça, el Madrid es todo chulería, las ocasiones eran culés, el público blaugrana animaba más, es una injusticia futbolística... Lo que quieran. De verdad, hoy, mañana, pasado y demás días hasta el miércoles, el culé puede decir lo que le de la gana por un simple motivo: al madridista le da igual y es que, aunque nadie se lo esperara, su equipo, el Real Madrid, es campeón de Copa.













El Madrid volvió a sorprender con su disposición táctica. Una nueva lección de Mou a su "compi" de profesión. Bien es verdad que el sistema de Pep no ofrece variantes y que a lo que hay no se le puede pedir más, pero Mou ha conseguido dar con la tecla y hacer que eso que parecía imposible hace meses, el impedir que el Barça combine a gusto, se convirtiera ayer en realidad. Pepe y Khedira se volvían locos presionando y el Madrid, esta vez sí, salió arriba a presionar. El resultado fue que las ocasiones eran merengues y que la primera parte, a pesar de la posesión, fue de color blanco. Messi ni la olió y ni Xavi ni Iniesta estaban cómodos.

La segunda parte fue bien distinta. El Madrid dejó de presionar, cosa lógica debido al esfuerzo físico de la primera parte, y el Barça empezó a tocar, pero no de lado a lado al más puro estilo balonmano como en la primera parte, sino con diagonales profundas y balones perpendiculares. El Madrid retrocedía cada vez más, comenzó a achicar balones y el gol culé era cuestión de tiempo. Llegó, pero Pedrito estaba en fuera de juego. Justo, muy justo. Para mi sí lo es, pero qué queréis que os diga, ¿que no es?, pues mejor, así tienen algo de lo que quejarse. El partido iba encaminado hacia una victoria blaugrana, otra más, pero el gol no llegaba y en los últimos cinco minutos de partido el Madrid volvió a achuchar y el Barça sufrió. De ahí se pasó a la prórroga y, de ésta, a un salto vertiginoso del mejor jugador del mundo tras un jugadón de Marcelo y Di María que se come con patatas Alves. CR se elevó en el cielo de Valencia para poner la pelota por encima de Pinto y celebrar el tanto frente a la afición culé, esa que cinco meses atrás lo despedía con una manita y esa que iba a Valencia convencida de la victoria.
Pues no. A pesar de que el Barça, mejor equipo de la historia, partía como favorito, el fútbol no suele atender a ese tipo de cosas. La chulería culé, representada en su máximo esplendor en las declaraciones de Piqué en los vestuarios del Bernabéu, se estrelló tras unos años de victorias. El gesto de Piqué es normal. Un chico joven que nunca ha perdido no sabe contenerse. Y con él una afición que forma parte de un equipo que ha cambiado la historia del Barça. Sin embargo ese equipo no podía ser invencible y ayer se demostró. El Madrid sacó toda su casta, demostró ser un grupo unido en torno a un gran líder y, sobre todo, disfrutó de una victoria que para el madridismo es agua bendita. 
La manita ya no sirve para nada y es que el Madrid se alzó ayer con el primer título de la temporada y va, esta vez sí, camino del triplete. Por lo menos hasta el sábado, o hasta el martes que viene. Pero lo que está claro es que si hay un equipo que aún tiene opciones de alzarse con los tres trofeos es el Madrid, y no el Barça quien, aunque parezca mentira, perdió ayer. Y, como no, la Diosa Cibeles volvió a sonreír ayer.

PEPsado

El fútbol español, qué digo, el fútbol mundial elogia al Barcelona por su juego combinativo. Los Xavi o Iniesta se han reunido por primera vez en la historia en un equipo que ha cambiado la forma de entender el fútbol. Como ya hizo Sacchi con el Milán, Guardiola ha cambiado el fútbol moderno y ha introducido el toque como excelencia futbolística para llegar al gol. A su vez, la presión que realiza el Barcelona es novedosa ya que los diez jugadores de campo presionan a la vez, recuperando la pelota al instante. Todo esto forma un sistema que ha introducido Guardiola en el fútbol y al que debemos, entre otras cosas, un Mundial de fútbol. Porque sí, porque gracias a Guardiola la Roja ha empezado a jugar al fútbol como lo hace, dominando al rival y dejando muy pocos espacios en defensa.

Sin embargo Guardiola ha innovado en el sistema, pero su sistema no da para más. Este juego de toque no permite innovaciones tácticas y del 4-3-3 con 3 mediocentros de creación, dos bandas abiertas y los dos laterales subiendo constantemente no sale. No da para más, pero es suficiente. O por lo menos lo ha sido hasta ahora. El Barça sigue sin perder, pero sufre más. Así, algunos equipos han encontrado la forma de jugarle al Barça y hacerle daño. Y cuando eso pasa, el sistema no ofrece variantes. Por contra, el Madrid sufrió contra el Villarreal y Mourinho fue capaz de darle la vuelta a la situación entorpeciendo el centro del campo de los amarillos. Eso el Barça no lo puede hacer, pero insisto, hasta ahora no le ha hecho falta.












Todo esto forma el mundo de Yupi del Barça, ese en el que el presidente dice que le ganarán 5-0 otra vez al Madrid y ese en el que la afición está absolutamente convencida de que los cuatro clásicos que vienen serán un paseo más. El Barça ya ha cortado dos orejas antes de haberse puesto el traje de luces y eso, nunca es bueno. La soberbia culé llega hasta límites insospechados y Guardiola intenta que esa situación cambie. Sin embargo, sus formas tampoco son las adecuadas. 

Su prudencia se convierte en una falsa humildad pedante que irrita a los rivales. Y eso que su intención es la contraria. Pep no lo hace con mala intención, siempre intenta ser correcto en sus formas e intenta transmitir un respeto máximo hacia sus rivales. Sin embargo, ese afán por agradar es excesivo y se acaba convirtiendo en una repetición constante de unas formas que se pasan de agradables. Así, cuando el Barça gana 5-0 lo ideal sería alegrarse por la victoria y reconocer el trabajo del rival. Pero no, Guardiola realiza unas declaraciones que parecen que es su equipo el que ha perdido 5-0 y que es el rival el mejor del mundo, pese a haber perdido abultadamente. Todo esto no favorece a la imagen del club y Guardiola se convierte en un pesado repetitivo que acaba resultando hasta pedante. 














Así, llegamos a una quincena plagada de Clásicos a la que el Madrid parece llegar mejor, mejor que al partido del Camp Nou de noviembre, porque llegar mejor que el Barça a un partido es siempre difícil. Aún así, ese aura de grandeza y ese exceso de confianza que Pep quiere eliminar, pero que existe, juegan a favor del Madrid. Veremos a ver qué pasa, pero desde luego, espero que los cuatro partidazos que nos esperan estén igualados y que el fútbol sea el protagonista. Este primero de liga, intranscendente a priori, resultará decisivo a la hora de encarar los siguientes enfrentamientos, sobre todo en el aspecto psicológico. Si alguien quiere ir al Bernabéu, ¡solo tiene que decírmelo!

La Champions, el mejor Paracetagol

Comencé hace ya más de cinco meses esta aventura por la blogosfera diciendo que mi intención iba a ser la de quitarnos el dolor de cabeza que nuestro entorno nos crea. Para ello, iba a recurrir a Paracetagol. Pues bien, tras una semana durísima, de las peores de mi vida deportivamente hablando, la Champions, a modo de Paracetagol, ha acabado con mi tristeza y mi penuria de un plumazo.

Hace exactamente una semana el Estu quedaba eliminado de la Eurocup y los sueños dementes de ir a Treviso se diluyeron cual azucarillo en un café. Fue un golpe psicológico difícil de superar y que hasta ayer, seguía muy presente en mi cabeza. Para más inri, el sábado el Madrid volvía a perder la Liga. Y digo volvía porque llevamos dos meses con el tira y afloja de si la ha perdido ya o si aún podía con el Barça. Pues bien, se ha acabado. Preciado, quien mejor que él, acabó con los nueve años de imbatibilidad de Mourinho en casa y el Madrid, con una imagen pobrísima, destrozó las ilusiones de los pocos que aún confiaban en la remontada. Al día siguiente, el domingo, el Estu perdió en Vitoria de paliza y, aún peor, Nadal volvía a perder frente a Djokovic en un partido igualadísimo que cualquiera se podría haber llevado. Pero se lo llevó el serbio y la mañana del lunes volvió a ser, como la del jueves anterior, el viernes, el sábado y el domingo, una mañana triste y apesadumbrada. Con la cabeza baja y sin ganas de hacer bromas, mi autoestima deportiva tocaba fondo. Solo un golpe de efecto, algo grandioso podía animarme. Y ocurrió.

Ayer el Madrid fue grande, demostrando en Europa por qué es el mejor equipo del siglo XX y por qué es el club con más Copas de Europa en sus vitrinas. El Madrid, ayudado por un simpático Crouch, encerró al Tottenham, dejándole sin tirar en una segunda parte para el recuerdo. Tras la primera amarilla a Crouch, los que me acompañaban durante el partido me escucharon algo así como "Achucharle, que se la va la cabeza, y lo echamos". Pues no hizo falta presionarle ya que al espárrago inglés se le fue la cabeza solo. Se le cruzó en dos entradas criminales, de esas que si cogen el tobillo del rival lo parten en dos. Bien expulsado, y partido cómodo para el Madrid.

Cómodo en el sentido de que el peso ofensivo de los Spurs, con la baja sensible de Lennon, hecho que casi nadie ha comentado y que para mí es fundamental, y con la expulsión de Crouch, quedaba reducido al mínimo. De esta forma, se le planteaba al Madrid un partido de paciencia y persistencia para abrir la muralla inglesa. Se necesitaban diagonales profundas, las alas abiertas y el apoyo constante de los dos mediocentros. Pues todo eso, aunque parezca mentira en el Madrid, sucedió ayer en la segunda parte.
Además, el Madrid necesitaba gol, ese que faltó frente al Sporting el sábado. Y el gol, reencarnado en la figura de Manolito, llegó a pares. Dos cabezazos sublimes de un jugador que debe darlo todo por el Madrid y es que, quién le iba a decir al togolés hace cinco meses, desahuciado en el City, que iba a jugar unas semifinales de Champions.

Porque el Madrid es semifinalista y, si no lo es, una catástrofe que no podría soportar tendría que ocurrir, cosa poco probable pensando en que Mou ocupa el banquillo blanco. Pero la cosa no acaba aquí, y es que el más grande, el muerto, el que nunca hace nada, ese al que Aragonés decidió echar de la Selección y ese al que media España odia por ser el mejor jugador de la historia de su país se metió también ayer en las semifinales tras meterle uno él y cinco su equipo al campeón de Europa. Raúl corrió más de 11km. con 33 años y siguió agrandando su leyenda. Porque, le pese a quien le pese, este Raúl está para ir a la Selección y quien diga lo contrario, no tendrá argumentos para justificar la convocatoria de Torres, por poner un ejemplo.
Raúl y Madrid en una final de Champions es un sueño lejano aún, pero no tan utópico como podía parecer hace unos meses. Aún así, espero que no suceda y es que, elegir entre uno u otro sería algo a lo que no estoy dispuesto a someterme. Sin más, gracias Champions por ser el Paracetagol que más necesitaba tras una semana negra plagada de derrotas insoportables.

Estudiantes, gracias


Gracias equipo por hacernos disfrutar. Gracias afición por ser la mejor de España. Gracias Oliver por tu liderazgo. Gracias Jayson por tus asistencias. Gracias Jaime por tu desparpajo. Gracias Sergio por tus triples. Gracias Blanch por tus minutos. Gracias Ellis por tu defensa. Gracias Pancho por ser Pancho. Gracias Welsch, pero no vuelvas. Gracias Nik por ser nuestro MVP. Gracias Germán por tus postes bajos. Gracias Clark por tus triples. Gracias Asselin por tus tiritos desde 5 metros.

Estoy orgulloso de formar parte de un club como el Estu. Ayer se demostró una vez más que la Demencia es increíble y aunque el equipo lo dio todo, Cedevita fue mejor. Por haber luchado hasta el final, tanto equipo como afición: Estudiantes, ¡¡gracias!!

Cariño, te aviso, ¿nos vamos a Treviso?


Mañana es el día. Mañana es el momento. Mañana es el partido. Pero sobre todo, mañana es la victoria.
El Estu mañana puede volver a hacer historia. Tras la Final Four de 1992, el subcampeonato de la Copa Korac en 1999 o la Final Four de la FIBA Cup en 2007, este puede ser el cuarto momento más importante a nivel continental de la historia del Estudiantes. Por todo eso, tanto equipo como afición deben responder.
Diferentes campañas se están llevando a cabo para llenar Vistalegre. Desde entradas a 3€ hasta intentar conseguir que el tema #estu30m sea uno de los más hablados en Twitter. Y todo para que el pabellón sea un auténtico infierno al más puro estilo griego o turco. Se puede conseguir, y más tratándose de un club como el Estu, con el seguimiento social que tiene detrás.

Dando por sentado que Vistalegre se va a llenar, que la Demencia tiene hecho un tifo enorme de 20x15 metros, que las banderas volverán a volar en el fondo D del pabellón, y que “todo el Palacio tiene que animar” y va a animar, el Cedevita se tiene que acojonar. Esas muñecas que acribillaron a triples a los colegiales en la ida deben estar agarrotadas en cada tiro, los croatas no deben entrar nunca en el partido y deben irse de Madrid con el rabo entre las piernas.

Estudiantes, por historia, equipo y afición debe ganar por más de nueve. E insisto en la idea: no solo debe, si no que lo va a hacer. El Estu mañana será uno de los participantes en la Final Four de Treviso, y podrá cantar, sin la incertidumbre con la que lo está cantando estos días, eso de “Cariño, te aviso, nos vamos a Treviso”.
Ahora, y solo ahora, es la hora. La previa está siendo interminable y es que desde que se terminó el partido frente al CAI, partidazo, por cierto, todo el que rodea al Estu solo piensa en el 30-M. Hasta Caner-Medley, de nuevo nombrado MVP del mes en la ACB, ha dicho que necesitan a la afición. Por eso, mañana más que nunca, todos a Vistalegre a apoyar al Estu. Porque mañana, ya lo veréis, dejaremos de pensar en el 30-M para tener en mente solo el 16-A, #rumboaTreviso y con las pilas cargadas para que, aunque ahora digan que no, jugar el año que viene la Euroliga ¡Vamos Estu!

Vallecas es de Primera


Ayer tuve la suerte de asistir por primera vez al Teresa Rivero para presenciar el mejor duelo de Segunda División entre el Rayo y el Betis. El partido no dio para mucho, decepcionando en su fútbol pero cumpliendo con los altos niveles de tensión que se esperaban antes del pitido inicial. El partido se lo llevó el Rayo con un solitario gol de Piti, y es que solo una jugada aislada podía darle los tres puntos a cualquiera de los dos equipos.
Pero insisto en que el partido fue lo de menos. Vallecas al completo estaba pendiente del encuentro, y eso se demostró en el estadio. Lleno absoluto con un ambiente de Primera. Nunca antes había presenciado un estadio así, con todo el mundo cantando al unísono y apoyando al equipo. Algo se le asemeja el Calderón, pero no es la misma sensación. Ni que decir que el Bernabeu se queda a años luz de este ambiente. En el coliseo blanco, en cuento te levantas, un caballero repeinado fumador de puros te recrimina ipso facto que no ve. La respuesta podría ser algo así como: “Señor, coño, que nos están robando, déjeme por lo menos chillar un poco”. Pues no, no te dejan levantarte. Pero ayer Vallecas se levantaba al unísono. Los 15.000 tíos que llenábamos las gradas nos levantábamos porque sí, sin importar el de atrás. Si no ve, que se levante él también. Es así de fácil.

La histeria llegó con el gol, la gente se volvía a ver en Primera y por eso se celebró como tal. Al grito de “El Rayo es de Primera” la grada consiguió mantener a raya a los béticos y creer en que el ascenso está al alcance de la mano. Pero la atmósfera de fiesta cambió en el minuto 15 de ambas partes. En ese momento, la grada entera, insisto, los 15.000 tíos, sacaron unas cartulinas rojas en dirección al palco. El “Teresa vete ya” resonó en un Vallecas crispado por la situación institucional de su equipo. La gente no está de a cuerdo con cómo se está llevando a cabo el final del mandato de los Ruiz Mateos. Bien es verdad que estos le han dado mucho al Rayo, de hecho, todo lo que tiene ahora. Sin embargo, llevan razón al reclamarles su marcha. Siempre es importantes saber cuándo retirarse, y si no, que se lo digan a Armstrong o a “Schumi”. La gente quiere que sus jugadores estén a gusto, y para eso tienen que cobrar. Hay dos rumores: uno que dice que ya lo ha comprado Abramovich y otro que dice que ha venido un multimillonario y lo ha comprado. La presidenta ha dicho que en tres semanas se resolverá la situación. Lo de Abramovich suena a coña vallecana, pero da igual quien venga mientras que ponga pasta.
A pesar de todo, el Rayo sigue ganando, sigue mereciéndose ser de Primera y sigue teniendo una afición que acompañará a su equipo hasta donde haga falta. Vallecas me pareció ser una gran familia unida en torno a un gran equipo. Si me lo permitís, Vallecas es una Demencia a lo grande, una Demencia futbolística con mucha más repercusión social, una Demencia unida que lucha por su equipo de fútbol. Vallecas fue una fiesta, y estoy seguro que aún le queda una más: la del ascenso. Dicho esto, solo espero que el duelo de ayer se repita el año que viene en Primera. Será buen síntoma. 

Gracias Pep

Comienzo el post con la noticia de que CR9 está lesionado y con el debate de si el Madrid juega mejor o peor con el portugués. No tengo la respuesta a esa pregunta, pero sí creo que el hecho de que el portugués esté o deje de estar en el once no influye tanto al rendimiento de su equipo. Las piezas claves de este Real Madrid son otras y, aunque el portugués es una pieza fundamental en los esquemas de Mourinho, jugadores como Özil, Marcelo o Benzemá son los que están sacando las castañas del fuego en el momento cumbre de la temporada.

Lo de Marcelo es digno de estudio. Llegó al Real Madrid y nadie lo quería. Se decía que no defendía y que no era válido para un club tan grande como lo es el Madrid, sin embargo, y aunque Marcelo sigue sin defender, ha conseguido cambiar la opinión de todo el madridismo. El brasileño es el desatascador blanco, el cuchillo que acaba con las defensas rivales, un peligro constante que llega desde atrás sin que se le espere. Su presencia en el ataque blanco es descomunal y cuando no está él el Madrid se resiente muchísimo en ataque. Menuda rotura de cintura que le hizo ayer a Mario Suárez en el segundo gol del Madrid. Antes, Benzemá, el otro pilar blanco de este último tramo de temporada, definió como lo hacía el gran Ronaldo ante un De Gea que vio muy de cerca quien sigue siendo el rey en la portería española. Benzená o Benzemalo, como le apodaban a principios de año, ha sabido darle la vuelta a su situación en el club de Chamartín y convertirse en el jugador letal que se le exigía ser. El galo, sin Higuaín, ha cogido confianza y tras traerse a su familia a Madrid ha conseguido adaptarse a la ciudad, a sus compañeros y al club blanco y, por consiguiente, volver a ser el grandísimo futbolista que era cuando militaba en el Lyon. Benzemá promete y si no, al tiempo.

El Madrid hizo ayer lo mínimo para ganar al Atleti (como casi siempre, por otro lado), pero Mourinho demostró una vez más que es el mejor entrenador del mundo. Lección magistral de planteamiento frente a un Atlético fresco que había tenido toda la semana para preparar el partido. El luso lo justificó al final del partido diciendo que "a un partido menos de descanso, un mediocentro más". A mi juicio, este es el sistema que le gusta a Mou, pero el que no le gusta es Lass, por eso, llegará Javi Martínez en verano. Xabi Alonso suelto, libre y deseoso de balón con dos todoterrenos a su lado. Lo de Khedira ayer fue también un escándalo. Qué recorrido tiene este jugador, qué zancada, qué llegada y qué recuperación. Puede ser cierto eso de que tiene poco fútbol, pero no le hace falta tenerlo ya que lo compensa con una lucha y una entrega descomunales. Gran asistencia por cierto en el primer gol.
Y por último, gracias Pep. Gracias por no haber fichado a Mesut Özil en verano. Y no lo digo porque de esta forma juega en el Madrid, si no porque si lo hubiera fichado Pep lo habría estropeado, se lo habría cargado como ha hecho con tantos otros y el fútbol mundial no podría disfrutar del espectáculo que supone ver en cada partido al alemán. Özil es pura clase, puro ingenio, el arte llevado a un terreno de juego. Sus compañeros dicen de él que tiene ojos en la nuca, pero es mucho más que eso. Lo comparan con Guti, pero es bastante más regular. Por eso, yo lo comparo con Zidane y lo bautizo, a partir de ahora, como Özilane. Tiene su clase, su saber estar, su elegancia, su último pase, su regate y ayer demostró tener también su definición. El alemán es un mago, el canalizador del juego ofensivo blanco, el que hace que todo funcione en el ataque merengue. Es una gozada verle jugar, pero aún más es pensar que con tan sólo 21 años y si las lesiones le respetan, nos quedan muchos años de un jugador especial, de esos que solo se ven muy de vez en cuando. Por todo ello, Guardiola, gracias por no haberlo estropeado para el fútbol. 

Por cierto, siempre defiendo a la afición del Atleti, a mi juicio, la mejor de España, sin embargo los cánticos que realizaron ayer son dignos de sanción. Entiendo que la impotencia por el partido de ayer fuese grande, pero estas cosas deben ser castigables.

¿Cómo que no? Pero si somos españoles

Efectivamente hay dopaje en el deporte español. El que lo niegue es un bobo. Los periodistas españoles, hasta ahora silenciosos como tumbas respecto al tema, están comenzando a hablar de él. El primero fue Alcalá, de la Cadena Cope. Quizás no sea el periodista más adecuado para hundir a su país deportivamente, pero eso son otros temas.


No se sabe por qué, pero los únicos deportes que se ven afectados por el doping en España son el ciclismo y el atletismo. Una posible teoría es que las instituciones han decidido que, al no ser deportes mayoritarios en España, son los deportes ideales para sacar a la luz a los dopados, y dejar en la sombra al resto de deportes. Sin embargo, eso solo sucedía aquí. En el resto de países, principalmente europeos, se lleva un tiempo intentando poner a España debajo del foco para que todos los que se iluminasen fueran condenados. Sin embargo, España sigue intentando protegerlos.

No cabe duda de que si Madrid, tras dos intentos consecutivos, no ha conseguido la obtención de unos Juegos Olímpicos es por algo, un algo que se nos oculta a los ciudadanos desde arriba. Madrid era la ciudad más preparada para albergar unos Juegos Olímpicos en ambas votaciones, pero había un pero: el dopaje. El COI lo dejó claro. El doping era el mayor pero que tenía Madrid y recomendó cambiar la legislación española al respecto. Esta legislación no solo no castigaba a los tramposos, si no que ponía todas las trabas posibles para que los organismos internacionales no pillaran a sus deportistas.

El ciclismo y el atletismo han sido los deportes más castigados por el dopaje pero, ¿son los únicos deportes en el que se dopan los deportistas? En absoluto. Francia sufrió un escándalo de dopaje tras la consecución del Mundial del 98 por presentar algunos jugadores análisis de sangre sospechosos. Uno de ellos era Zidane quien por aquella época jugaba en la Juventus, equipo que se vio obligado a descender y a perder varios Scudettos por escándalos de apuestas. ¿Sólo por eso? Yo creo que cuando se hicieron públicas las imágenes de los jugadores, con Cannavaro a la cabeza, chutándose en el vestuario algo pasó en Italia. Lo que no cabe duda es que desde entonces el fútbol italiano ha bajado su nivel considerablemente, tanto a nivel de clubes como en la selección.
Lo que quiero decir con esto es que otros países ya han metido la mano al dopaje en el fútbol.  No han hecho públicos los escándalos, pero no han permitido que continuaran. En cambio, aquí en España, consentimos que un 2ºB contrate a Eufemiano Fuentes, el médico español más famoso del mundo, y no precisamente por ser buen médico. Somos españoles, siempre nos han gustado las trampas  y como tal siempre buscamos el máximo beneficio personal. ¿Cómo no va a haber dopaje en el deporte más importante en España?

Además, el doping en el fútbol conlleva un problema difícil de resolver, y es que es un deporte colectivo. Si a un futbolista se le pilla dopado, ¿qué medidas se deben tomar?, ¿se sanciona al club, al equipo, o solo al jugador? ¿Y si el jugador forma parte del equipo campeón? ¿Se le quitan los títulos al colectivo o solo se penaliza al individuo? Demasiadas preguntas sin respuesta para una legislación que cada vez se tambalea más. Pero, pensadlo bien. No es normal que un joven de 24 años, con ganas de fiesta y mucho, mucho dinero no se meta drogas recreativas. No digo que sea lo normal, pero sí que algún caso debería darse. Y no es por señalar a nadie, pero son conocidos los escándalos de los futbolistas brasileños a nivel de fiestas, en las que ¿nunca había drogas? Entonces, ¿por qué no se detectan futbolistas con positivos por cocaína? Solo se le ha detectado a Maradona, y solo una vez, pero no es normal que no haya más casos.
El Marca dijo hace unos días que en el fútbol español solo se realizaban análisis de orina en los futbolistas. Nada de sangre. Los clubes españoles pueden hacer lo que les de la gana, excepto los que juegan competiciones europeas. En estas, la UEFA tiene a los llamados “vampiros” tras los equipos participantes, pero siempre con previo aviso de los análisis a realizar. Pues bien, el Barcelona ha llegado a anular entrenamientos y a cambiar el lugar donde los iban a realizar cuando estos “vampiros” les avisaban que iban para allá. Cuando estos análisis fueron realizados, meses después de estas dos intentonas falladas por la UEFA, todos los jugadores estaban limpios. La cosa quedó en una sanción económica al Barça por huir de los “vampiros”, pero en nada más. Huele a chamusquina ¿no?

A mi juicio sí, y mucho. Por eso, como amante de este deporte, pido que dejemos de preocuparnos por todo el rollo de las desigualdades económicas de las que tanto se queja Del Nido ya que parece ser que tenemos un pollo montado mucho mayor. El fútbol español no está limpio, la competición no es justa y entre todos tenemos que tirar de la manta. Ya lo dijo ayer Ahmadineyad, presidente de Irán, en la entrevista que concedió a TVE: “En occidente falta transparencia”. Por eso, somos los ciudadanos los que debemos obligar a las instituciones a que tomen medidas para que las competiciones nacionales sean legales. Es una pena que solo cuando la sombra del dopaje se ha cernido sobre España haya sido cuando los éxitos deportivos han llegado. Lo dejo ahí, pero para mí que no estamos ante la edad de oro del deporte español, estamos ante la edad de oro de los españoles listos que saben esconder sus trampas.

El Inter es pentacampeón del mundo sin casi afición

El Inter Movistar, equipo de Alcalá de Henares se ha proclamado pentacampeón del mundo. El equipo, liderado por un gran Schumacher, autor de los dos tantos de su equipo, se impuso al Carlos Barbosa brasileño . Yo estuve allí el viernes viendo el partido frente al GH Bank Rbak de Tailandia . Me pareció lamentable el poco público que había. Además, ningún medio de comunicación ha seguido demasiado este acontecimiento. El fútbol sala no tiene cura. No es normal que ni 4.500 personas llenen el Caja Madrid ni siquiera cuando su equipo juega la Intercontinental en su casa.

No tiene sentido que ni 4.500 madrileños acudan a presenciar el, en teoría, mejor torneo de todo el fútbol sala mundial. Además, me jugaría algo con vosotros a que hasta ayer no más de cinco sabíais que se estaba jugando este torneo. Es una pena que el deporte con más fichas federativas no tenga el seguimiento que se merece. Pero solo los que jugamos a esto podemos cambiar esta situación, comenzar a interesarnos por nuestro deporte y crear un ambiente de interés en España que contagie al resto de gente y le anime a llenar los pabellones .El fútbol sala español es, si no el mejor , de los mejores del mundo y, como tal, se merece a la mejor afición . Así que aprovecho este loco post para animaros a seguir el fútbol sala.

P.D. Perdón por el caos , pero es que en la universidad piden cosas muy raras.

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